martes, 30 de julio de 2013

Sweetcide




Sweetcide es una banda de Deathcore formada en el 2007 en la ciudad de Quito por Jossel Rodríguez Obando, Karlos Espinoa, Ramiro Araxiel, Mauro Moreno y Dan Benalcazar, empezaron tocando metalcore y abriendo a bandas de la escena quiteña como Show me the truth, Blood for honor, Scream of demon, entre otras.

Reunidos para hacer buen impacto en la escena graban su primer inédito llamado "THIS NOT MY NAME" en la ciudad de Quito, años después la banda se separa por estudios y proyectos alternos de sus integrantes.

Actualmente la banda ha retomado sus actividades para debutar en Manta (ciudad natal de Jossel), donde espera ofrecer un show (en un próximo concierto) presentando los temas en su nuevo género. 


domingo, 28 de julio de 2013

Dos alternativas para el rock y metal de Manta

Kushá.



El que se hayan dado dos conciertos seguidos en la ciudad (Huasamaltrapa II, viernes 26 / Thrash metal and beer, sábado 27)  es un síntoma de que los rockeros y metaleros continúan en la reafirmación de reconocerse dentro de una ciudad que no ha dado las facilidades idóneas para que el rock logre ser una manifestación artística masificada. Esto no ha sido un impedimento para que ambos conciertos hayan logrado público. Es evidente que existe apoyo, que urge, de parte de los actores sociales, ser partícipes de cada uno de estos actos. Y en este compromiso se avizoran más eventos en Manta.  


Rockin crueles.


La siguiente lectura no responde a una crónica fidedigna de lo ocurrido en ambas presentaciones, puesto que en la primera solo pude presenciar a las tres primeras bandas y la segunda (la que más me interesaba asistir) no pude ir por problemas de última hora. Así este texto más apunta a un breve análisis en torno a lo que el presente va configurando y no a lo ocurrido.



Laucha seca.

Dentro de los locales, Kushá, denotó la existencia de trabajo, hay experiencia en sus integrantes y temas inéditos que no tardarán en ser coreados por el público que empieza a asimilar su música.



Escuchar rock and roll con algunas cervezas bullendo en el interior, es interesante, así logré seguirle el son a Rockin crueles de Quito.


Laucha seca.



Pudo ser la desconexión con el género, los prejuicios, o simplemente la apatía de procesar su música, lo cierto es que no conecté con los chilenos Laucha Seca, para quienes sí lo hicieron lograron disfrutar a la banda, en ambos conciertos.



Me hubiese encantado apoyar a Munición, Vortex y Aneurisma, bandas que, desde sus géneros, han logrado un desarrollo acelerado y representan (no se puede negar) parte del Manta metalero extremo. Que persisten (sobre todo estas dos últimas) en legar su música a toda aquella comunidad que los escucha y vive junto a ellos cada presentación.  
 

Munición, foto tomada de la cuenta de facebook de Leonardo García.



Aún falta mucho por hacer respecto a una periodicidad más continúa de conciertos en la ciudad, que se integren otros géneros y agrupaciones, que se insista en la ruptura separatista que continúa latente. No es fácil. Así como tampoco lo es intentar retratos desde lo textual de una escena rockera y metalera.


Vortex, foto tomada de la cuenta de facebook de Leonardo García.

domingo, 21 de julio de 2013

El delicado sonido del trueno


Si hay que reconocer a una banda que ha venido trabajando duro -a pesar de los embates que han fraguado e intentado su destrucción- en pro de legar al metal ecuatoriano una obra de calidad, sin duda hay que referirse a El delicado sonido del trueno, una banda ecuatoriana que ha demostrado un compromiso con su arte: emotivo, oscuro y colérico, capaz de sostener un discurso donde la melancolía y la ira comparten un mismo cuerpo: envolvente y arcano.  

Este álbum es un recorrido introspectivo por su obra conocida (desde su clásico Ángel de luz, hasta temas más actuales como Massiel, Soledad inerte y Dos, y recientes, como Lluvia bastarda). Personalmente me son nuevos Siniestro despertar, La lejanía del paraíso y DST. Canciones que no contrastan con la unidad del álbum y logran sostenerlo con fuerza.

Por lo tanto este álbum homónimo (2013) es la evidencia de que DST continúa en su carrera con profesionalismo y un compromiso con el arte del metal.