Este
trabajo ep split agrupa a dos bandas ecuatorianas que han logrado imponer su
estilo dentro de un medio exigente, y donde solo sobresalen aquellas bandas que
han demostrado tomar al death metal no como mero género para figurar, sino como
parte integral de su vida.
Gritos
de dolor y devastación de The Grief y Devasted, dos bandas referentes dentro
del metal extremo nacional. Dos bandas para emprender y perdurar en un mosh
descontrolado. Dos bandas cuya obra habla de su nivel y puesta en escena.
Esta
obra, de libre descarga, es un tributo a ellos mismos, y la gira emprendida en
el 2015. Una tarea desgastante pero vital en el empoderamiento de toda banda de
metal.
Ocho
temas en directo que denotan la fuerza de cada una de las dos agrupaciones.
El
metal extremo en Ecuador continúa una senda sin perturbación. Una visión
desenfadada del entorno que apabulla y denota el despliegue de una agresividad
musical que tuerce cualquier intromisión de sensiblería.
Epidemia
pertenece a esta estirpe de bandas que han desarrollado una obra sólida en su
estructura musical, y salvaje desde su concepción de ver el espacio habitable. Metal
de muerte, para develar odios, posturas, y declaraciones contra un mundo
enfermo.
Por
ello Leprocomio (Satanath Records,
2016), como esa lectura reprochada de la sociedad, es un álbum que de principio
a fin logra un objetivo primordial: atrapar al oyente, volverlo parte del rito concebido.
Ocho
temas para total regocijo de los metaleros más extremos. Ocho temas para dejar
asentada la continuidad de una banda que ha sabido llegar lejos en su propósito
creador: Leprocomio es la certeza de
ello.
Scar Heavy es una joven banda
guayaquileña. Metal fresco que este 2016 ha empezado con la promoción de su
álbum debut Difícil Creer, un trabajo
con temas enfocados en lo social, donde la mirada y juicio crítico de banda
pesa sobre cada uno.
Contactamos a sus integrantes
para mantener un breve diálogo en torno a su trayectoria y a su trabajo
inaugural.
¿Cómo
les va con la promoción de su álbum debut?
Hasta el momento
vamos bien. Estamos indagando por muchos lados y creando contactos y nexos para
llamar la atención de la gente y que puedan conocer nuestro material.
¿Cuánto
les ha ayudado la promoción desde una productora con experiencia como
Brutalidad Total? ¿Qué otros sellos los respaldan?
Nos ha ayudado
mucho, desde promoción con afiches y promoción en la web, también nos respaldan
con buen asesoramiento en este ámbito. Y pues no trabajamos con ningún otro
sello, pues tenemos fe en el trabajo de nuestros amigos de BRUTALIDAD TOTAL,
aparte de las buenas referencias y la trayectoria que tienen es más que suficiente
para confiar en ellos.
¿A
qué ciudades han llegado con su propuesta?
Hemos ido a
Balsas provincia del Oro, a La Troncal provincia de Cañar, estuvimos en
Naranjal Provincia del Guayas, en el cantón Camilo Ponce Enríquez provincia del
Azuay.
¿Por
qué Difícil Creer? ¿Qué mensaje
habita más allá del título?
Le dimos ese
nombre mucho antes de comenzar a grabar el disco, porque cuando conformamos la
banda el propósito era llegar muy lejos y fue tanta la perseverancia y el
trabajo ensayando que en menos de lo que pensamos ya teníamos más de 10 temas
creados, incluyendo Difícil Creer que fue la primera canción que creamos.
Las
letras hablan desde un Guayaquil como urbe violenta, pero son también parte de
una realidad social que sucede en distintas partes de Ecuador ¿Quién o quiénes
son los responsables de escribirlas? ¿Qué elementos sirvieron de “inspiración”?
La verdad es que
las letras desde el principio fueron cogidos de un cuaderno de borrador de
Jorge –guitarrista- que tenía unas ideas locas, experiencias que le ha tocado
vivir, pero en sí no encajaba mucho a lo que queríamos expresar, entre todos
dimos ideas para acomodar las letras de cada canción, José –vocalista-
demostraba su talento en componer, aun así poníamos nuestras ideas para
acomodar la letra según lo que queríamos expresar y no solamente habla de un
Guayaquil violento sino de todo el mundo, lo que vive al día con tanta
injusticia y miseria, todo eso nos sirvió de inspiración para la composición de
las letras de cada canción.
¿Existe
algún tributo implícito hacia Kaos en el tema “Robaburros”, teniendo en cuenta
que ellos en los noventa ya hablaban de este particular grupo municipal?
Nosotros no
tomamos en cuenta si alguien ya hizo esto o lo otro, nosotros simplemente
sacamos esa rebeldía que muchos reprimen. Y no tenemos porqué hacer ningún
tributo a nadie.
Un
miembro clave de Scar Heavy –y esto sin estar ciertamente en la banda- es Larry
Flores, diseñador gráfico responsable del arte de portada y diseño en general
¿Logró captar, visualmente, la esencia de la banda en su totalidad?
Larry Flores es
un gran diseñador, profesional en lo que hace, lo demostró desde el primer día
que tuvimos una reunión con él para hablar sobre el diseño del cd, captó las
ideas de cada uno y los ilustraba en su cuaderno de dibujo, el diseño nos gustó
tal como nosotros queríamos demostrar a las personas lo que significaba el
contenido del disco.
¿En
qué trabaja actualmente la banda? ¿Seguirán sus próximas composiciones
enmarcadas en el reclamo social?
El 2016 está
enmarcado para darnos a conocer como banda nueva y con un material variado,
haremos lo posible por llegar a muchos lugares del país. El asunto de las
composiciones no es algo que tengamos previsto o planeado sobre hacia donde van
dirigidas las canciones, si tenemos que plasmar algún reclamo o alguna protesta
en una o varias canciones no dudaremos en hacerlo.
Fotos tomadas de la cuenta de facebook de la banda.
El
Festival Intercultural Alfaro Raymi, en su cuarta edición de 2016, desarrollado
en la ciudad de Portoviejo, presentó a catorce de las quince bandas
programadas.
Como
cabeza de cartel estuvieron los colombianos Witchtrap, quienes solo pudieron
presentar aproximadamente 20 minutos de repertorio.
El
espacio, para el desarrollo del concierto, fue el ex Aeropuerto Reales
Tamarindos de la ciudad de Portoviejo.
Un
sol intenso presente desde primeras horas de la mañana hasta avanzada la tarde,
no evitó que el público mosheara con las bandas por quienes había acudido.
Transcurrido
ya un mes del evento, contactamos a su organizador principal, Arnaldo Aguilar,
para dialogar respecto a los resultados del evento.
Nación Criminal de Colombia.
Arnaldo, después de un mes de
transcurrido el Alfaro Raymi, es más fácil hacer una evaluación del desarrollo
del festival ¿Cumplió la organización sus objetivos trazados?
Si
logramos cumplir todos nuestros objetivos, tanto en el marco del público como
en el cronograma de actividades dentro del Festival.
Una notoria presencia de metaleros de
varias ciudades del país se apreció en el concierto, por ello ¿Cuántos
asistentes participaron este año?
Alrededor
de unas 2500 personas se dieron cita en esta edición del Festival, entre
asistentes nacionales e incluso internacionales. Vino gente de Quito, Santo
Domingo, Otavalo, Durán, Manta, Loja, Cuenca, Guayaquil, Perú y Colombia.
¿Cuáles han sido las apreciaciones de
las bandas locales y nacionales respecto al desarrollo del concierto?
Todas
las bandas nos han felicitado por el desarrollo y la organización en general del
Alfaro Raymi, la logística del Festival fue muy buena, veníamos trabajando
varios meses antes para que todo saliera bien.
¿Qué imagen se llevaron las bandas
colombianas invitadas?
Nación
Criminal, Polikarpa y Sus Viciosas y Witchtrap se llevaron una buena imagen del
país, la gente aquí es muy hospitalaria, caritativa, especialmente porque
siempre nos hemos destacado por el buen trato a las bandas locales, nacionales
e internacionales, de ello pueden dar fe quienes han participado en el evento.
Ente de Quito.
Me llama la atención que desde las redes
sociales muchos asistentes se quejaban de que la policía haya interrumpido la
intervención de Witchtrap y no se haya apreciado a Eutanos, pero ¿Cuánta
culpabilidad tuvo el mismo público para esta decisión de la policía?
Así
es, las personas saben que dentro de Festivales hay ciertas restricciones, como
no consumir alcohol y eso se lo publicó en las redes sociales, pero no solo el público
es culpable, la Policía también es culpable porque fueron ellos los que dejaron
la puerta de acceso sin control, sin informar a la organización, entonces fue
ahí que el público aprovechó para poder consumir alcohol. A pesar de esto, la
gente disfrutó al máximo del evento, solo faltaba una banda -igual de
importante que las otras- por presentarse, la gente supo comprender que era
algo que se salía de nuestras manos ya que el Intendente de nuestra ciudad fue
quien clausuró el evento.
¿Cuántas facilidades ofrece el espacio
del concierto –antiguo aeropuerto- para un festival de esta naturaleza?
El
Ex Aeropuerto es un lugar muy amplio, donde se pueden realizar un sin número de
actividades, entre ellas Festivales y conciertos. Lastimosamente ese día pegó
muy duro el sol, la gente se refugiaba en las carpas que habíamos puesto, en
ese sentido el lugar no brindó las comodidades necesarias para el evento que
empezó desde la mañana, pero son pequeños detalles que ya hemos tomado en
cuenta para una próxima edición.
Witchtrap de Colombia.
¿Estuvo bien coordinado el control de la
policía dentro del mismo espacio del concierto?
El
tema de seguridad siempre estuvo coordinado con la Policía, porque sabíamos de
la magnitud del evento pero como te comentaba anteriormente, fueron ellos los
que dejaron la puerta de acceso sin control y sin informar a la organización,
tomando esto como base para clausurar el evento.
¿Qué errores encontraron en este
festival y qué mecanismos implementarán para su futura corrección?
Quizás
nuestro error fue confiar 100% el tema de la seguridad a la Policía Nacional,
sabemos que ante ellos no somos bien visto, en una futura edición contrataremos
seguridad privada que nos asegure un desarrollo del Festival Intercultural
Alfaro Raymi al 100% sin inconvenientes.
Finalmente ¿Habrá Alfaro Raymi para 2017?
Trabajamos
para eso, pero si les adelantamos que los entes auspiciantes están prestos a
ayudar. Esperamos seguir brindándole a las culturas urbanas un espacio de inclusión
y expresión en toda su variedad, a través de las artes o de la música,
brindándoles el espacio que se merecen ante la sociedad, como es nuestro
objetivo principal. Así mismo esperamos seguir contando con el apoyo de la
gente que gusta de asistir a estos eventos, lo cual también es una fuente de
turismo para nuestra ciudad.
Fotos tomadas de la página en facebook del evento.
El
espacio urbano de constante conflictividad, de reiterativo abuso de autoridad,
de una cotidianidad caótica y cada vez agresiva en sus distintas
manifestaciones, es el escenario propicio para que exista el álbum Difícil Creer (Brutalidad Total, 2015)
de Scar Heavy. Banda guayaquileña que ha comprimido su entorno violento,
salvaje e inagotable, en la “inspiración” de sus temas.
Un
trabajo acelerado en sus composiciones, cargado de riff pegajosos, de un doble
bombo imparable, de un bajo furioso que retumba como telón de fondo y una voz
que da cuenta de la desenfadada visión de un mundo, que resulta un mundo
similar desde otros espacios.
Metal
real, escrito desde la violencia común, desenmascarando una problemática social
del día a día, donde la “autoridad” abusa de un poder no correspondido,
renegando de los asesinos a sueldos incontenibles por la seguridad del país,
sacudiendo a todas aquellas víctimas pasivas a reclamar sus derechos.
Difícil Creer
se vuelve una radiografía mínima de una ciudad, y sin embargo sus diez
canciones hablan tanto de ese Ecuador de injusticias, de presente perturbador,
de un futuro utópico donde la paz resulta un anhelo urgente.
La
subjetividad con la que ha trabajado líricamente Total Death no ha sido una
labor aislada. Existe una conexión en su obra, porque a toda ella la atraviesa
un desencanto poético, donde lo lúgubre de las emociones se apodera de cada
acción de su personaje que exclama.
Una
voz única, la de la banda en sí, moviéndose en un territorio donde la
emotividad supura muerte y desesperación. Una rutina que consume y envuelve,
que acorrala y marca. Su música es una niebla para cubrir los rastros de la felicidad
macabra.
Eso
y mucho más se halla en Inmerso en la
sangre (American Line, 2015) un álbum desesperante desde la mirada
fatalista, desde el caos interno de sus personajes que pululan satisfechos de
sus cicatrices.
Ocho
temas para que el oyente se choque con historias cargadas de ausencia, de
recuerdos, de un anhelo al silencio. Ha logrado, la banda, con este trabajo, la
mixtura ideal donde agresividad y agonía confluyen en un mismo cauce.
Un
tributo a la oscuridad. Una terapia de confrontación despiadada ante uno mismo.
El metal y la poesía han sido dos
géneros, el primero musical y el segundo lírico, que en apariencia han estado
desconectados, sin embargo la poesía dentro del metal y viceversa han estado
conectados más de lo que el oyente creería.
Bandas con integrantes poetas, o
poetas pertenecientes a la cultura metalera, lograron fusionar y propiciar el
aparecimiento de bandas cuyo objetivo ha sido el fomentar la literatura, en
específico la poesía, a través de sus canciones.
Pero todas estas bandas, que no
son muchas dentro del panorama ecuatoriano, no se han abanderado de esta
fusión. Ninguna otra tomó como emblema la mezcla entre metal y poesía, salvo
los quiteños Decapitados.
Una banda que a través de sus
fundadores: Juan Carlos Hurtado y Mayarí Granda, han llevado su propuesta a
terrenos extra metaleros: ahondando en el imaginario metalero con temas
adaptados de poemas de autores nacionales, siendo referente (con su nombre) de
una generación marcada por la muerte.
Una banda que ha conseguido
mantener una estética, que además de publicar discos –sus álbumes- decidió
fundar un sello editorial homónimo y publicar y difundir los trabajos de uno de
sus integrantes.
Por su paso en Portoviejo, a
propósito del concierto Manabí Undreground en el mes de octubre de 2015, logramos
dialogar extendidamente con Juan Carlos Hurtado, voz gutural y guitarrista de
la banda.
El metal y la poesía tienen a
Decapitados como representante en Ecuador, este diálogo (que es la versión
corta un texto extenso) da certeza de ello.
Afiche promocional de su reciente álbum.
Juan Carlos ¿Cómo ve el mundo
metalero local Decapitados?
Estamos
celebrando veintidós años de trayectoria, de metal y poesía con Decapitados. Iniciamos
en 1933, ha sido una carrera dura, pero llena también de alegrías, llena de
fuerzas. Ha sido nuestro pilar en nuestras vidas, sentimos el metal y lo
llevamos dentro y fuera cada minuto. Eso, creo yo, que se ha logrado reflejar y
la gente lo ha sabido acoger de manera muy transparente y amiga.
Iniciamos
la gira Sin Altar y hemos podido
evidenciar todo el cariño y la admiración de la gente, y obviamente el respeto.
Nosotros devolvemos lo mismo, estamos conscientes y seguros de que aquí no hay
estrellas de rock simplemente difusores, seres que estamos trasmitiendo
nuestras sensaciones, experiencias, objetivos, y la gente los sabe acoger y se
identifica con ello. Entonces creo que la relación Decapitados – público cada
vez se estrecha más.
¿Y en qué momento se plantearon
lograr ese nexo entre metal y poesía?
Creo
que fue en el momento en que se unieron las vidas de Juan Carlos Hurtado y Mayarí
Granda. Formé parte de Procesión, luego Mayarí Granda también, pero ella tiene
el antecedente de haber editado su obra, Palabras
con el eje roto, antes de ingresar a la banda, y también viene de una
familia de dos grandes escritores ecuatorianos, y diría latinoamericanos, como
son Euler Granda y Violeta Luna, entonces ese peso, en cuanto a la poesía,
influenció mucho a la lírica de la banda.
Nosotros
desde un inicio, en Procesión, hacíamos ya recitales de metal extremo y
hacíamos intermedios poéticos, que era visto de forma muy rara, de hecho no
solo los intermedios poéticos, sino que una mujer forme parte de una agrupación
de metal, que pues estaba representada nada más que por hombres. Entonces yo
creo que en ese momento se dio esa fusión del metal y la poesía, y la gente
también se siente identificada porque no solo ve el equilibrio entre música y lírica,
sino que ve un equilibrio entre hombre y mujer.
¿Si pesa el tema de la poesía en
su obra?
Es
definitivo, en varias entrevistas hemos expresado el hecho de que en el proceso
compositivo de la banda se experimenta un proceso inverso, en muchas
agrupaciones y amigos músicos hemos comentado que primero se hace la música y
luego se va escribiendo la letra, muy por el contrario en Decapitados: nosotros
siempre hemos partido de la musicalidad que tiene cada texto, cada poema,
entonces eso nos ha brindado una posibilidad diferente de expresión dentro del
metal y además ha sido una decisión muy fuerte, pues al ser una banda de los
años 90, cuando todos pensaban y creían que había que escribir y cantar en
inglés para poder internacionalizarse, el hecho de mantenernos en el idioma
castellano y obviamente intentar elevar la lírica a un nivel poético, nos trajo
en un principio una serie de reproches, pero el tiempo nos ha mostrado lo
contrario.
Juan Carlos Hurtado.
Y en esa adaptación de escribir o
tener una letra y agregarle la música, ¿qué tan complejo se les hizo adaptar el
poema Alegría de Violeta Luna?
Una
maravilla de poema déjame decirte. Yo estaba leyendo uno de los poemarios de Violeta
Luna y me encuentro con el poema Alegría,
y para mí fue una iluminación. Cómo se podía expresar un sentimiento tan
profundo con imágenes tan volátiles, tan vaporosas. Escogimos ese poema, y fue
muy duro, porque el intentar ponerle música fue un atrevimiento en realidad.
Simbólicamente demuestran que son
anticlerical, las portadas de los álbumes son directas y demarcan la ideología
de la banda, pero ¿cómo logran incorporar letras que no son muy directas en
este campo y que tienen más bien un nexo poético? ¿cómo se relacionan en cada
nuevo trabajo?
En
ese sentido Decapitados muestra una dualidad. Había leído en alguna expresión,
creo que tuya, que la lírica de Decapitados se basa en el odio. Sin embargo Decapitados
tiene una serie de sentimientos, y el odio es uno de ellos. Pero hay mucho amor
en lo que hacemos, mucha pasión, bronca también. Estamos siendo humanos y
transparentes, y la gente puede ver eso, no hay pose ni falsedad.
¿Y cómo se definen del todo
musicalmente?
Una
banda de metal y poesía, pero en el estricto censo somos una banda de death
doom metal. Creo que hay que romper esas barreras que nos pone el
mercantilismo, porque en el metal hay mercantilismo, hay grandes editoriales y
disqueras, hay grandes bandas que representan un imperio económico. Entonces
bandas underground nosotros.
Mayarí Granda Luna.
Se han dado cuenta de que ustedes
prácticamente son los pioneros en esa fusión de metal y poesía, y a partir de
lo que han logrado con su obra han salido otras bandas. He realizado un
levantamiento de bandas que están conectados con autores que escriben sus
letras, con músicos que son escritores…
Te
voy a hablar de una experiencia personal: he leído una serie de revistas de
amigos, y Decapitados nunca le han
nombrado como una banda que sea iniciadora de algo. Lo acepto con mucha
tranquilidad, aunque no es mi objetivo influenciar a nadie, pero me sorprende
lo que me dices...
¿Y que traen ahora con Sin Altar, cuál es la propuesta de este álbum?
Sin altar es una declaración firme y consciente del
rechazo a todo lo que nos impone la sociedad y la iglesia católica desde niños.
Hay un enunciado en el álbum que dice: “Sin dios ni paraíso rechazo mi alma en
cristo”, es una afirmación fuerte porque a nosotros nos bautizan y nos
confirman y nos quieren comer al cuento de una serie de cosas, y una afirmación
ya madura, después de haber recorrido tanto tiempo en el metal nos parece que
es eso: una afirmación de lo que somos y pensamos, sin tapujos, sin maquillar
lo que queremos decir. La poesía no está maquillando nada, conmueve, sino no es
poesía; el metal también es directo, gusta o no gusta. Entonces Sin altar es eso: una declaración formal
de quiénes somos, qué estamos haciendo y con lo que mucha gente se identifica.
(La
entrevista completa se publicará en Marfuz # 26, que circulará en el mes de febrero)