jueves, 7 de abril de 2016

Scar Heavy: “haremos lo posible por llegar a muchos lugares del país”


Scar Heavy es una joven banda guayaquileña. Metal fresco que este 2016 ha empezado con la promoción de su álbum debut Difícil Creer, un trabajo con temas enfocados en lo social, donde la mirada y juicio crítico de banda pesa sobre cada uno.

Contactamos a sus integrantes para mantener un breve diálogo en torno a su trayectoria y a su trabajo inaugural. 


¿Cómo les va con la promoción de su álbum debut?
Hasta el momento vamos bien. Estamos indagando por muchos lados y creando contactos y nexos para llamar la atención de la gente y que puedan conocer nuestro material.

¿Cuánto les ha ayudado la promoción desde una productora con experiencia como Brutalidad Total? ¿Qué otros sellos los respaldan?
Nos ha ayudado mucho, desde promoción con afiches y promoción en la web, también nos respaldan con buen asesoramiento en este ámbito. Y pues no trabajamos con ningún otro sello, pues tenemos fe en el trabajo de nuestros amigos de BRUTALIDAD TOTAL, aparte de las buenas referencias y la trayectoria que tienen es más que suficiente para confiar en ellos.




¿A qué ciudades han llegado con su propuesta?
Hemos ido a Balsas provincia del Oro, a La Troncal provincia de Cañar, estuvimos en Naranjal Provincia del Guayas, en el cantón Camilo Ponce Enríquez provincia del Azuay.

¿Por qué Difícil Creer? ¿Qué mensaje habita más allá del título?

Le dimos ese nombre mucho antes de comenzar a grabar el disco, porque cuando conformamos la banda el propósito era llegar muy lejos y fue tanta la perseverancia y el trabajo ensayando que en menos de lo que pensamos ya teníamos más de 10 temas creados,  incluyendo Difícil Creer que fue la primera canción que creamos.


Las letras hablan desde un Guayaquil como urbe violenta, pero son también parte de una realidad social que sucede en distintas partes de Ecuador ¿Quién o quiénes son los responsables de escribirlas? ¿Qué elementos sirvieron de “inspiración”?
La verdad es que las letras desde el principio fueron cogidos de un cuaderno de borrador de Jorge –guitarrista- que tenía unas ideas locas, experiencias que le ha tocado vivir, pero en sí no encajaba mucho a lo que queríamos expresar, entre todos dimos ideas para acomodar las letras de cada canción, José –vocalista- demostraba su talento en componer, aun así poníamos nuestras ideas para acomodar la letra según lo que queríamos expresar y no solamente habla de un Guayaquil violento sino de todo el mundo, lo que vive al día con tanta injusticia y miseria, todo eso nos sirvió de inspiración para la composición de las letras de cada canción.

¿Existe algún tributo implícito hacia Kaos en el tema “Robaburros”, teniendo en cuenta que ellos en los noventa ya hablaban de este particular grupo municipal?

Nosotros no tomamos en cuenta si alguien ya hizo esto o lo otro, nosotros simplemente sacamos esa rebeldía que muchos reprimen. Y no tenemos porqué hacer ningún tributo a nadie. 


Un miembro clave de Scar Heavy –y esto sin estar ciertamente en la banda- es Larry Flores, diseñador gráfico responsable del arte de portada y diseño en general ¿Logró captar, visualmente, la esencia de la banda en su totalidad? 
Larry Flores es un gran diseñador, profesional en lo que hace, lo demostró desde el primer día que tuvimos una reunión con él para hablar sobre el diseño del cd, captó las ideas de cada uno y los ilustraba en su cuaderno de dibujo, el diseño nos gustó tal como nosotros queríamos demostrar a las personas lo que significaba el contenido del disco.

¿En qué trabaja actualmente la banda? ¿Seguirán sus próximas composiciones enmarcadas en el reclamo social?

El 2016 está enmarcado para darnos a conocer como banda nueva y con un material variado, haremos lo posible por llegar a muchos lugares del país. El asunto de las composiciones no es algo que tengamos previsto o planeado sobre hacia donde van dirigidas las canciones, si tenemos que plasmar algún reclamo o alguna protesta en una o varias canciones no dudaremos en hacerlo.  


Fotos tomadas de la cuenta de facebook de la banda.

miércoles, 6 de abril de 2016

“Esperamos seguir brindándole a las culturas urbanas un espacio de inclusión y expresión en toda su variedad”

Afiche del evento.

El Festival Intercultural Alfaro Raymi, en su cuarta edición de 2016, desarrollado en la ciudad de Portoviejo, presentó a catorce de las quince bandas programadas.
Como cabeza de cartel estuvieron los colombianos Witchtrap, quienes solo pudieron presentar aproximadamente 20 minutos de repertorio. 
El espacio, para el desarrollo del concierto, fue el ex Aeropuerto Reales Tamarindos de la ciudad de Portoviejo.
Un sol intenso presente desde primeras horas de la mañana hasta avanzada la tarde, no evitó que el público mosheara con las bandas por quienes había acudido.

Transcurrido ya un mes del evento, contactamos a su organizador principal, Arnaldo Aguilar, para dialogar respecto a los resultados del evento.

Nación Criminal de Colombia.

Arnaldo, después de un mes de transcurrido el Alfaro Raymi, es más fácil hacer una evaluación del desarrollo del festival ¿Cumplió la organización sus objetivos trazados?
Si logramos cumplir todos nuestros objetivos, tanto en el marco del público como en el cronograma de actividades dentro del Festival.

Una notoria presencia de metaleros de varias ciudades del país se apreció en el concierto, por ello ¿Cuántos asistentes participaron este año?

Alrededor de unas 2500 personas se dieron cita en esta edición del Festival, entre asistentes nacionales e incluso internacionales. Vino gente de Quito, Santo Domingo, Otavalo, Durán, Manta, Loja, Cuenca, Guayaquil, Perú y Colombia.


¿Cuáles han sido las apreciaciones de las bandas locales y nacionales respecto al desarrollo del concierto?
Todas las bandas nos han felicitado por el desarrollo y la organización en general del Alfaro Raymi, la logística del Festival fue muy buena, veníamos trabajando varios meses antes para que todo saliera bien.

¿Qué imagen se llevaron las bandas colombianas invitadas?

Nación Criminal, Polikarpa y Sus Viciosas y Witchtrap se llevaron una buena imagen del país, la gente aquí es muy hospitalaria, caritativa, especialmente porque siempre nos hemos destacado por el buen trato a las bandas locales, nacionales e internacionales, de ello pueden dar fe quienes han participado en el evento.

Ente de Quito.

Me llama la atención que desde las redes sociales muchos asistentes se quejaban de que la policía haya interrumpido la intervención de Witchtrap y no se haya apreciado a Eutanos, pero ¿Cuánta culpabilidad tuvo el mismo público para esta decisión de la policía?
Así es, las personas saben que dentro de Festivales hay ciertas restricciones, como no consumir alcohol y eso se lo publicó en las redes sociales, pero no solo el público es culpable, la Policía también es culpable porque fueron ellos los que dejaron la puerta de acceso sin control, sin informar a la organización, entonces fue ahí que el público aprovechó para poder consumir alcohol. A pesar de esto, la gente disfrutó al máximo del evento, solo faltaba una banda -igual de importante que las otras- por presentarse, la gente supo comprender que era algo que se salía de nuestras manos ya que el Intendente de nuestra ciudad fue quien clausuró el evento.

¿Cuántas facilidades ofrece el espacio del concierto –antiguo aeropuerto- para un festival de esta naturaleza?

El Ex Aeropuerto es un lugar muy amplio, donde se pueden realizar un sin número de actividades, entre ellas Festivales y conciertos. Lastimosamente ese día pegó muy duro el sol, la gente se refugiaba en las carpas que habíamos puesto, en ese sentido el lugar no brindó las comodidades necesarias para el evento que empezó desde la mañana, pero son pequeños detalles que ya hemos tomado en cuenta para una próxima edición.

Witchtrap de Colombia.


¿Estuvo bien coordinado el control de la policía dentro del mismo espacio del concierto?
El tema de seguridad siempre estuvo coordinado con la Policía, porque sabíamos de la magnitud del evento pero como te comentaba anteriormente, fueron ellos los que dejaron la puerta de acceso sin control y sin informar a la organización, tomando esto como base para clausurar el evento.

¿Qué errores encontraron en este festival y qué mecanismos implementarán para su futura corrección?

Quizás nuestro error fue confiar 100% el tema de la seguridad a la Policía Nacional, sabemos que ante ellos no somos bien visto, en una futura edición contrataremos seguridad privada que nos asegure un desarrollo del Festival Intercultural Alfaro Raymi al 100% sin inconvenientes.


Finalmente ¿Habrá Alfaro Raymi para 2017?

Trabajamos para eso, pero si les adelantamos que los entes auspiciantes están prestos a ayudar. Esperamos seguir brindándole a las culturas urbanas un espacio de inclusión y expresión en toda su variedad, a través de las artes o de la música, brindándoles el espacio que se merecen ante la sociedad, como es nuestro objetivo principal. Así mismo esperamos seguir contando con el apoyo de la gente que gusta de asistir a estos eventos, lo cual también es una fuente de turismo para nuestra ciudad.

Fotos tomadas de la página en facebook del evento.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Una mirada a la urbe salvaje


El espacio urbano de constante conflictividad, de reiterativo abuso de autoridad, de una cotidianidad caótica y cada vez agresiva en sus distintas manifestaciones, es el escenario propicio para que exista el álbum Difícil Creer (Brutalidad Total, 2015) de Scar Heavy. Banda guayaquileña que ha comprimido su entorno violento, salvaje e inagotable, en la “inspiración” de sus temas.

Un trabajo acelerado en sus composiciones, cargado de riff pegajosos, de un doble bombo imparable, de un bajo furioso que retumba como telón de fondo y una voz que da cuenta de la desenfadada visión de un mundo, que resulta un mundo similar desde otros espacios.






Metal real, escrito desde la violencia común, desenmascarando una problemática social del día a día, donde la “autoridad” abusa de un poder no correspondido, renegando de los asesinos a sueldos incontenibles por la seguridad del país, sacudiendo a todas aquellas víctimas pasivas a reclamar sus derechos.


Difícil Creer se vuelve una radiografía mínima de una ciudad, y sin embargo sus diez canciones hablan tanto de ese Ecuador de injusticias, de presente perturbador, de un futuro utópico donde la paz resulta un anhelo urgente. 



lunes, 14 de marzo de 2016

Historias cargadas de ausencia

Portada del álbum.


La subjetividad con la que ha trabajado líricamente Total Death no ha sido una labor aislada. Existe una conexión en su obra, porque a toda ella la atraviesa un desencanto poético, donde lo lúgubre de las emociones se apodera de cada acción de su personaje que exclama.


Una voz única, la de la banda en sí, moviéndose en un territorio donde la emotividad supura muerte y desesperación. Una rutina que consume y envuelve, que acorrala y marca. Su música es una niebla para cubrir los rastros de la felicidad macabra.



Eso y mucho más se halla en Inmerso en la sangre (American Line, 2015) un álbum desesperante desde la mirada fatalista, desde el caos interno de sus personajes que pululan satisfechos de sus cicatrices.

Ocho temas para que el oyente se choque con historias cargadas de ausencia, de recuerdos, de un anhelo al silencio. Ha logrado, la banda, con este trabajo, la mixtura ideal donde agresividad y agonía confluyen en un mismo cauce.


Un tributo a la oscuridad. Una terapia de confrontación despiadada ante uno mismo. 


miércoles, 6 de enero de 2016

Decapitados: sin pose, ni falsedad

Portada de su reciente álbum: Sin Altar (2015) 

El metal y la poesía han sido dos géneros, el primero musical y el segundo lírico, que en apariencia han estado desconectados, sin embargo la poesía dentro del metal y viceversa han estado conectados más de lo que el oyente creería.
Bandas con integrantes poetas, o poetas pertenecientes a la cultura metalera, lograron fusionar y propiciar el aparecimiento de bandas cuyo objetivo ha sido el fomentar la literatura, en específico la poesía, a través de sus canciones.
Pero todas estas bandas, que no son muchas dentro del panorama ecuatoriano, no se han abanderado de esta fusión. Ninguna otra tomó como emblema la mezcla entre metal y poesía, salvo los quiteños Decapitados.
Una banda que a través de sus fundadores: Juan Carlos Hurtado y Mayarí Granda, han llevado su propuesta a terrenos extra metaleros: ahondando en el imaginario metalero con temas adaptados de poemas de autores nacionales, siendo referente (con su nombre) de una generación marcada por la muerte.
Una banda que ha conseguido mantener una estética, que además de publicar discos –sus álbumes- decidió fundar un sello editorial homónimo y publicar y difundir los trabajos de uno de sus integrantes.      
Por su paso en Portoviejo, a propósito del concierto Manabí Undreground en el mes de octubre de 2015, logramos dialogar extendidamente con Juan Carlos Hurtado, voz gutural y guitarrista de la banda.

El metal y la poesía tienen a Decapitados como representante en Ecuador, este diálogo (que es la versión corta un texto extenso) da certeza de ello.


Afiche promocional de su reciente álbum.

Juan Carlos ¿Cómo ve el mundo metalero local Decapitados?
Estamos celebrando veintidós años de trayectoria, de metal y poesía con Decapitados. Iniciamos en 1933, ha sido una carrera dura, pero llena también de alegrías, llena de fuerzas. Ha sido nuestro pilar en nuestras vidas, sentimos el metal y lo llevamos dentro y fuera cada minuto. Eso, creo yo, que se ha logrado reflejar y la gente lo ha sabido acoger de manera muy transparente y amiga.
Iniciamos la gira Sin Altar y hemos podido evidenciar todo el cariño y la admiración de la gente, y obviamente el respeto. Nosotros devolvemos lo mismo, estamos conscientes y seguros de que aquí no hay estrellas de rock simplemente difusores, seres que estamos trasmitiendo nuestras sensaciones, experiencias, objetivos, y la gente los sabe acoger y se identifica con ello. Entonces creo que la relación Decapitados – público cada vez se estrecha más.

¿Y en qué momento se plantearon lograr ese nexo entre metal y poesía?
Creo que fue en el momento en que se unieron las vidas de Juan Carlos Hurtado y Mayarí Granda. Formé parte de Procesión, luego Mayarí Granda también, pero ella tiene el antecedente de haber editado su obra, Palabras con el eje roto, antes de ingresar a la banda, y también viene de una familia de dos grandes escritores ecuatorianos, y diría latinoamericanos, como son Euler Granda y Violeta Luna, entonces ese peso, en cuanto a la poesía, influenció mucho a la lírica de la banda.

Nosotros desde un inicio, en Procesión, hacíamos ya recitales de metal extremo y hacíamos intermedios poéticos, que era visto de forma muy rara, de hecho no solo los intermedios poéticos, sino que una mujer forme parte de una agrupación de metal, que pues estaba representada nada más que por hombres. Entonces yo creo que en ese momento se dio esa fusión del metal y la poesía, y la gente también se siente identificada porque no solo ve el equilibrio entre música y lírica, sino que ve un equilibrio entre hombre y mujer.

¿Si pesa el tema de la poesía en su obra?
Es definitivo, en varias entrevistas hemos expresado el hecho de que en el proceso compositivo de la banda se experimenta un proceso inverso, en muchas agrupaciones y amigos músicos hemos comentado que primero se hace la música y luego se va escribiendo la letra, muy por el contrario en Decapitados: nosotros siempre hemos partido de la musicalidad que tiene cada texto, cada poema, entonces eso nos ha brindado una posibilidad diferente de expresión dentro del metal y además ha sido una decisión muy fuerte, pues al ser una banda de los años 90, cuando todos pensaban y creían que había que escribir y cantar en inglés para poder internacionalizarse, el hecho de mantenernos en el idioma castellano y obviamente intentar elevar la lírica a un nivel poético, nos trajo en un principio una serie de reproches, pero el tiempo nos ha mostrado lo contrario.

Juan Carlos Hurtado.

Y en esa adaptación de escribir o tener una letra y agregarle la música, ¿qué tan complejo se les hizo adaptar el poema Alegría de Violeta Luna?
Una maravilla de poema déjame decirte. Yo estaba leyendo uno de los poemarios de Violeta Luna y me encuentro con el poema Alegría, y para mí fue una iluminación. Cómo se podía expresar un sentimiento tan profundo con imágenes tan volátiles, tan vaporosas. Escogimos ese poema, y fue muy duro, porque el intentar ponerle música fue un atrevimiento en realidad.

Simbólicamente demuestran que son anticlerical, las portadas de los álbumes son directas y demarcan la ideología de la banda, pero ¿cómo logran incorporar letras que no son muy directas en este campo y que tienen más bien un nexo poético? ¿cómo se relacionan en cada nuevo trabajo?
En ese sentido Decapitados muestra una dualidad. Había leído en alguna expresión, creo que tuya, que la lírica de Decapitados se basa en el odio. Sin embargo Decapitados tiene una serie de sentimientos, y el odio es uno de ellos. Pero hay mucho amor en lo que hacemos, mucha pasión, bronca también. Estamos siendo humanos y transparentes, y la gente puede ver eso, no hay pose ni falsedad.

¿Y cómo se definen del todo musicalmente?

Una banda de metal y poesía, pero en el estricto censo somos una banda de death doom metal. Creo que hay que romper esas barreras que nos pone el mercantilismo, porque en el metal hay mercantilismo, hay grandes editoriales y disqueras, hay grandes bandas que representan un imperio económico. Entonces bandas underground nosotros.

Mayarí Granda Luna.

Se han dado cuenta de que ustedes prácticamente son los pioneros en esa fusión de metal y poesía, y a partir de lo que han logrado con su obra han salido otras bandas. He realizado un levantamiento de bandas que están conectados con autores que escriben sus letras, con músicos que son escritores…
Te voy a hablar de una experiencia personal: he leído una serie de revistas de amigos, y  Decapitados nunca le han nombrado como una banda que sea iniciadora de algo. Lo acepto con mucha tranquilidad, aunque no es mi objetivo influenciar a nadie, pero me sorprende lo que me dices...

¿Y que traen ahora con Sin Altar, cuál es la propuesta de este álbum?
Sin altar es una declaración firme y consciente del rechazo a todo lo que nos impone la sociedad y la iglesia católica desde niños. Hay un enunciado en el álbum que dice: “Sin dios ni paraíso rechazo mi alma en cristo”, es una afirmación fuerte porque a nosotros nos bautizan y nos confirman y nos quieren comer al cuento de una serie de cosas, y una afirmación ya madura, después de haber recorrido tanto tiempo en el metal nos parece que es eso: una afirmación de lo que somos y pensamos, sin tapujos, sin maquillar lo que queremos decir. La poesía no está maquillando nada, conmueve, sino no es poesía; el metal también es directo, gusta o no gusta. Entonces Sin altar es eso: una declaración formal de quiénes somos, qué estamos haciendo y con lo que mucha gente se identifica.
(La entrevista completa se publicará en Marfuz # 26, que circulará en el mes de febrero)






lunes, 19 de octubre de 2015

Cuatro décadas de historia. Concha Acústica.


Narrar desde la experiencia siempre dará peso a una historia, esto ocurre en Cuatro décadas de historia. Concha Acústica (CCE, 2014) del periodista Pablo Rodríguez. Un libro en el que lo vivencial, investigativo y la necesidad de empoderar un nombre y espacio de representación nacional dentro de la cultura rockera quiteña, son los componentes de este trabajo.

Persistencia, entrega y triunfo son tres de los elementos que más reflejan la historia que atraviesa el libro. Allí los rockeros están más allá del prejuicio, y lo hacen porque su lucha es apostándole a visibilizar su arte, a presentar a las bandas y género que su gusto ha erigido.

Cuarenta años donde el sacrificio por sostenerse en un ideal, no solo que beneficia a la creación de uno de los conciertos rockeros representativos de Ecuador, sino que muestra esa cara oculta para el público: el rostro de los organizadores, de los perdedores que buscan ganar. De quienes lograron una entrega total para sostener un sueño, uno que desde su búsqueda ideológica logró su objetivo.

El contexto social, político y económico en el que se inicia y construye este concierto anual, da la pauta para entender lo difícil que fue mantener una actividad fundacional. Luchar y persistir, quizás los méritos más sobresalientes de quienes se aferraron a la continuidad de este hecho rockero.

Un libro, clave para comprender el nacimiento y continuidad de uno de los conciertos de mayor trayectoria en Ecuador.    


martes, 13 de octubre de 2015

Chongear, tomar y rockear



Deberíamos estar frente a una botella de caña manabita, aquel trago que tanto caracteriza a los metaleros manabas cuando están dentro y fuera de su provincia. Pero no lo estamos, nos separan varios kilómetros, sin embargo la tecnología nos ha acercado para cumplir una deuda: una entrevista pactada y postergada constantemente durante dos años.
Jairo está en la ciudad que lo acogió (Quito) y yo en la ciudad en donde rodó en su adolescencia (Manta) siendo parte del público metalero en formación. Décadas ya de aquello, sin embargo rememora con entusiasmo esa parte de su historia.
Hoy, luego de haber sido parte de varias bandas capitalinas, está al frente de 333, una banda que en sus años de actividades se ha ganado su propio espacio. Su álbum debut Semana del pecado, los puso en el mapa metalero a nivel nacional. Ahora reafirman su trabajo con Ritual, una obra más depurada, madura y fiel a su ira musical.

Para finales de mes estarán tocando en Portoviejo, y aprovechamos este momento coyuntural para hacer un breve repaso por su primer trabajo y su segunda obra, que se encuentran promocionando.

Portada de su segundo álbum Ritual.

Jairo, 333 se ha ganado un nombre dentro del contexto metalero ecuatoriano ¿cómo lograron este arribo y cuáles han sido los contratiempos más recordados?
En realidad el camino no es tan fácil como dice roba puerco (risas) o AC DC o como decimos nosotros de buenas intenciones está labrado el camino al infierno, te topas con todo tipo de personas y aprendes muchas cosas tanto buenas y malas y lo importante es aprender de todo y ahí es cuando te proyectas hacer la cosas mejor posibles para sentirte satisfecho de tu trabajo y los contratiempos más recordados son no cometer los errores del primer disco.

¿Cómo ha sido tu adaptación al medio serrano siendo tú un costeño manabita? y ¿En qué otros proyectos musicales has participado previo o simultáneamente a 333?
En realidad acá en la sierra tuve la suerte de conocer músicos que pensaban igual que yo y en las que formé parte de ellas como Narcosis, Perversor, Crossfire, Satán Proyect y me hicieron sentir que no hay regionalismo y que todos apuntamos para sacar el rock ecuatoriano adelante.

Siendo un manabita ¿qué ha evitado que 333 hasta la fecha no haya descargado su música en tu provincia de origen?
Mi bro, cuando yo tocaba hace unos 17 años atrás siempre fue difícil expresar el rock en su mayor expresión, porque en la Costa no hay muchos medios que apoyen a este género, espero que ahora las cosas cambien ya que he visto la nueva generación que ha hecho que el rock manaba crezca y poder regresar pronto para presentarles el nuevo sonido que ha hecho 333.

Semana de pecado los puso en la mira de los medios especializados a nivel nacional ¿cómo se recibió este trabajo y qué críticas generó?

Semana de pecado fue nuestro primer disco el cual nos hizo dar la vuelta al país y fue escuchado en su momento en Uruguay, México, Costa Rica, Argentina y las críticas fue en el estándar del sonido que no fue muy profesional.


Jairo, junto a algunas de sus guitarras.

Semana de pecado: un trabajo anti convencional, que rechazó la estética metalera de forma, mas no de fondo ¿qué lograron tras esta obra? y ¿cuál fue la aceptación del público?
El éxito de Semana de pecado más bien fue que nunca nos parecimos a las bandas tradicionales de la época, como ahora es presentar algo nuevo, salir de los típicos riff de los ochentas o noventas que siempre son tocados por bandas y más bien es arriesgarse hacer algo nuevo. La aceptación de la gente siempre fue muy buena, tanto así que cada que repetimos ciudades nos piden ese tema.

Ritual es su segundo álbum ¿Cuánto tomó la composición, grabación y publicación de este trabajo?
Un año, esto empezó en 2013 y salió en 2014.

¿Qué rol cumple Orion Records con relación al álbum?

Nos ayudó en el diseño de la portada.

¿Cómo ha ido la parte de la distribución del álbum? ¿A cuántos espacios geográficos nacionales e internacionales se ha llegado?
La distribución se sacó en una versión limitada, por lo que vamos a sacar una edición en cd y un dvd, mostrando a la banda paso a paso en el estudio.

Muchas bandas, sobre todo de la Sierra, mantienen -y sostienen- la idea que las bandas deben ser políticas (en el sentido de su visión social) pero no así politiqueras ni partidistas ¿cuál es la percepción de este tema en 333?
Nosotros hablamos de lo que pasa en nuestro alrededor, en el Semana de pescado hablamos de las cosas que están mal hechas en la religión y la política corrupta, y si te das cuenta en el Ritual rescatamos nuestros orígenes como ecuatorianos, hablamos de la problemática social.

Afiche promocional donde participa 333.


¿Cuáles han sido las ciudades en donde han presentado Ritual? ¿Qué otros espacios faltan aún invadir con su música?
El disco ritual ha sido tocado en Guayaquil y Quito, pero cuando se haga el lanzamiento oficial queremos visitar todos los rincones del país.

Una banda se la analiza en su conjunto: música-letra, sin embargo pesa sobre el letrista la responsabilidad de comprimir la voz colectiva mediante su mirada individual, en torno a esto ¿Quién es el responsable lírico de Ritual?
El disco Ritual es un trabajo en conjunto, tanto así que los tres músicos estuvimos conectados a la misma frecuencia de principio a fin.

Finalmente ¿qué objetivos espera concretar 333 en lo que resta del 2015?
Pegarnos una vuelta a Manabí, chongear, tomar y rockear, como en los viejos tiempos dijo roba puerco (risas).