viernes, 17 de marzo de 2017

Un titán andino



Por Cristian López Talavera
Fotos tomadas de internet

Cuando a Elkin Ramírez le dieron la noticia que su vida se enfrentaba a un tumor maligno en el cerebro, en julio de 2015, canceló la gira que tenía programada; pese a su enfermedad, el Titán del Rock no desmayó en su propósito, el Kraken VI: Sobre esta tierra.

“Hay hombres que dan la vida por un ideal
hay otros que son solo herida porque son su propio puñal.
Los mediocres no suelen cambiar,
solo creen en la suerte,
pero hay hombres que ven más allá
sin temor a la muerte.
Aquellos laberintos sin salida”.

Así reza la letra inicial del álbum. Y sí, Elkin Ramírez fue un hombre que vio más allá, desde sus inicios, cuando un amigo de secundaria le prestó un casete de Led Zeppelin, tenía 16 años y los sonidos del rock se hicieron parte de su cotidianidad.
Amante de la poesía, Elkin nació en el barrio Belén, en Medallo (como lo describe Vallejo), cerca del lugar donde Carlos Gardel falleció en un accidente aéreo. Y es el propio Gardel y los discos de su padre que sus inicios musicales lo tuvo en los sonidos del bolero, el tango y la música clásica.
En las últimas entrevistas que el Titán diera a un diario colombiano, El Tiempo, manifestaba: “…escuchaba un día a Los Tres Ases, pero también a Chopin, Mendelssohn, y luego a Piero, Ana y Jaime, y luego a Mozart”. También, en una entrevista a un medio venezolano, El templo del rock, al hablar de la influencia de su familia en sus gustos musicales revelaba “Él (su padre) continúa enseñándome y participándome de sus conocimientos y de su pasión por el arte en general, la historia, las grandes civilizaciones y por la vida. Con mi hermosa y mágica madre comparto su amor y pasión por la música popular y sus grandes exponentes, con nombres, exponentes, fechas y anécdotas personales.”
Autodidacta, desde pequeño se sintió atraído por las artes plásticas, y sin dudarlo “me dispuse a jugar con lápices, colores, arcilla, yeso, hasta llegar a realizar vaciados en bronce bajo la técnica de la cera perdida”, esto determinó el trabajo artístico en que consistió su proyecto Kraken, investigación en el canto coral, el mismo Elkin era quien diseñaba las portadas de los discos de Kraken. El Titán de su primer álbum fue su creación, símbolo e himno.
“Considero que es importante tratar de aportar para complementar el contenido temático del álbum con las imágenes o el concepto de sus portadas para unificar y fortalecer su lenguaje.”



Todo hombre es una historia. Elkin es la historia.
En 1983, por invitación de Hugo Restrepo, guitarrista de la banda Kripzy, Elkin Ramírez se inicia en los caminos del quehacer artístico. Empiezan los primeros conciertos, las primeras notas, influenciadas por Led Zeppelin, Judas Priest y Black Sabbath.
Ya en 1984, junto a Jorge Atehortúa, Hugo Restrepo, Gonzalo Vásquez y Jaime Tobón se conforma la banda Kraken.
“Cuando de repente escuché a Rob Halford, dije: Uy, juepucha, ¿qué es esto?”
Así dan sus primeros conciertos, el más recordado el del Museo El Castillo. En 1985, se incorpora Ricardo Posada en la guitarra, Kraken se institucionaliza y así comienzan sus primeras líricas que darían como consecuencia su primer álbum, el Kraken I. El camino no fue fácil, una disquera, al grabar un sencillo le pidió que vendieran 500 copias, Kraken, por supuesto, sobrepasó las ventas en un concierto en vivo.
Kraken, en 1986, tendría su primera oportunidad de presentarse en vivo, junto a la banda Santuario, de Brasil, ante 6 mil personas, para luego dar una gira por Colombia.
Kraken I significó canciones que explicaban los problemas existenciales de los años 80s. Estereotipos para el roquero pelo largo, violencia, asesinato. Así, nace Todo hombre es una historia:

“Era un chico de mi barrio
que tildaban de ordinario
al no ser como los demás
Y con su pelo en hombros
se le escapó
un día a toda esa opresión”.

“Sentía que no había un mensaje directo que plasmara la realidad social del muchacho antioqueño, y en ese momento la mafia se tomó a Colombia”.

Desde sus primeros discos, Elkin entendió que las letras deben cuestionar, decir.


Reciprocidad y complementariedad andina en el Titán.
Luego del éxito que fue el Kraken II, especialmente Vestido de Cristal, en 1990, llega el disco Kraken III. Disco que confronta al sistema capitalista, el sur se contrapone al norte, el diálogo del “zorro de arriba y el zorro de abajo” (Arguedas). La canción inicial da fe:

“Nacimos hijos del sol
brotando sobre nuestra tierra
somos fruto que gime
Es la verdad, latino soy
más que gritarlo me llena
si una ignorante inquisición
fue conquista en su misión
la decadencia fue ajena
yo nunca ignoro el valor
de sentir y ser Libre”.

Elkin conoce que es necesario (re)abrir un diálogo intercultural, que se una el conocimiento de occidente con los saberes andinos. Lo urbano y lo rural para poder mantener un equilibrio para el bien de la sociedad.
Por eso es importante, llenar de poesía y música para llenar de solidaridad a un pueblo carcomido en la miseria y la violencia.
Constituida esta imagen, aparece el Kraken IV, Piel de cobre. Un disco cargado de identidad latinoamericana, el rescate del mito andino. El reencuentro con su otro: “Tengo pasado e identidad, de aquí soy y aquí pertenezco”.
Cuando la reciprocidad se aplica se logra la armonía en el trabajo y se genera sostenibilidad. La complementariedad es el motor de la organización.
“Blanco imperio sobre el agua, silenciosa y siempre extraña.
Si ahora bajo el mundo lloras, serás escuchada, ciudad de mil batallas”.

Elkin Ramírez entendió que hay que volver a nuestro pasado con respeto y afecto. Rescatando el grito andino.


El recuerdo de un rockero
Piel de cobre fue mi primer casete de Kraken, tenía alrededor de 14 años, rondaba el año 1999, la crisis en Ecuador crecía, y el símbolo del Che Guevara era el referente de lucha. Habíamos festejado la gran victoria del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru en 1996; el comandante, Néstor Cerpa era la imagen que pintábamos en las paredes de Quito. La música de Kraken se presentaba con ese ideal de izquierda, del hombre latinoamericano. Mil quinientos sucres, me costó el casete. Luego vino el Kraken III. Siguió la crisis, con ello el cambio del sucre al dólar.
El rock sin fronteras, fue el festival que trajo a Kraken junto a Bajo Sueños, pero el concierto que catapultó a la banda colombiana en Ecuador, fue la concebida por Fábrica Rock: Rata Blanca y Kraken en el Coliseo Julio César Hidalgo, abría la banda ecuatoriana Abadon, el costo 12 dólares. Recordar ese concierto, canciones que se volvían himnos. Éramos muy jóvenes, dejábamos las piedras en la esquina para vestirnos de negro y metal. Coreábamos cada una de las letras, no nos importaba la crisis, asistir a un concierto era nuestra libertad.
Así llegaron muchos discos más, las letras del Titán eran nuestra memoria. En una firma de autógrafos, yo estudiaba en la Universidad, Kraken asistió a un bar por la Versalles, unas 30 personas esperábamos al maestro. Se acercó mi turno, de la maleta extraje mis cds y una bandera, y le dije: “Maestro, gracias por todo. Eres mi escuela, este cd y chompa quiero que me lo firmes solo tú”. Elkin se levantó de su silla y me dio un abrazo. Me manifestó: “Gracias por tus palabras”. Compartimos una chela.
El 10 de septiembre de 2016, Elkin Ramírez cumplía con su promesa y el Kraken VI: Sobre esta tierra, veía la luz. Ya conocíamos su enfermedad.
Y fue el 29 de enero en horas de la mañana que nos enterábamos de la noticia. El maestro, Elkin Ramírez, descansaba para siempre.
En la cuenta de Facebook se informaba: “Lamentamos informar que después de una fuerte y desigual batalla, nuestro Líder y hermano Elkin Ramírez ha partido.” 
Solamente se me ocurre cantar el himno, que muchas veces coreamos junto al maestro:

“No vivas para ser, por temor,
la presa de otros sueños.
Se vive una vez para ser
eternamente
libre.”

jueves, 16 de marzo de 2017

Death Weiser. Reclamando a la sociedad pasiva



DeathWeiser, es una banda ecuatoriana de thrash metal. Su álbum debut se llama Prophecy y se publicó en 2016. Una banda que ha sabido tener el reconocimiento del público metalero, tanto así que abrió a Megadeth en su segunda venida al país. A propósito de su álbum tomamos contacto con ellos para dialogar del desarrollo de su ópera prima y de otros temas relacionados al posicionamiento de la banda. 



Saludos Death Weiser, el año pasado publicaron su álbum debut Prophecy ¿cómo les ha ido hasta ahora con este trabajo?
El disco ha tenido una aceptación muy buena de parte del público, que ha adquirido una buena cantidad de discos del primer tiraje que realizamos.

¿Cuánto tiempo les ha tomado la salida de este material?
La grabación del disco se empezó a realizar desde inicios de 2015, y lo lanzamos el día 30 de julio de 2016 en el concierto que tuvimos abriendo para Megadeth.

¿Cuánto se ha distribuido y promocionado Prophecy a nivel nacional? ¿Qué han dicho los medios metaleros al respecto?

La mayoría de copias han sido vendidas, por lo cual hemos tenido entrevistas de programas especializados, quienes han hecho reseñas y listas donde tenemos el agrado de estar en muy buenas posiciones. 


¿Cuán compleja fue la grabación de Prophecy?
Fue una mixtura de emociones bastante intensas para la banda. Al ser nuestro primer álbum de estudio hubo nervios y satisfacción al momento de grabar cada una de las pistas.

La urbe como “inspiración” para revelar el caos ¿Quién o quiénes se encargan de escribir las letras en la banda?
En la banda la mayoría de letras (Necropolis, Prophecy, Original Sin, Thrash N' Roll, Survive, Killing for Redemption) son realizadas por Rubén, el bajista y vocalista, en el caso de Break Out fue escrita por Jesús, el guitarrista, y Murders And Lies hubo la colaboración de parte de todos los integrantes. Las letras son un reclamo a la sociedad que no lucha por lo que quiere hacer y también de experiencias vividas por los integrantes de la banda.

El diseño de Prophecy estuvo a cargo de Larry Flores ¿qué los motivó a trabajar con él? ¿cuál es su criterio respecto al arte final del álbum?

Larry Flores es un excelente profesional. Estamos muy agradecidos por los resultados finales. Vimos el trabajo realizado con bandas de la escena nacional y enseguida supimos que teníamos que trabajar junto a él.



¿Cómo fue la experiencia de compartir escenario con Megadeth?
Un sueño cumplido. Fue una de las experiencias más grandes que hemos tenido como banda y nos dio el impulso que necesitábamos para seguir adelante con nuestro trabajo.

¿Qué escenarios les falta aún por abordar?
Las próximas metas de la banda son salir fuera de Ecuador y llevar nuestra música al mundo entero. Deseamos que el metal hecho en Ecuador tenga el reconocimiento que se merece, y poder ser parte de ello sería un honor para nosotros.

¿Cuáles son los proyectos más inmediatos en los que se encuentran?

Tratar de tocar en donde más podamos, promocionando nuestro primer trabajo lo más que se pueda, además estamos trabajando ya en la composición de lo que será nuestro segundo álbum.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Álvaro Plúas. Un Universo de colores emotivos


La inauguración de La semana del rock 2016, en Quito, contó con la participación de Álvaro Plúas, hasta ese día un músico desconocido para un metalero alejado de la capital. Bastaron pocos minutos para descubrir en él y sus canciones, a un artista del cual debería escribir. Luego de su presentación su álbum Universo fue mi recordatorio constante del concierto presenciado. Temas de una multiplicidad rítmica, que remitían a distintos momentos de emotividad.

Después de varios meses contacté con él para conocer más de su ópera prima como solista, asimismo saber qué pasó con Stigma la banda de metal progresivo en la que fue guitarrista y vocalista, y sobre todo preguntarle con qué proyectos sorprenderá a quienes apreciamos su talento. 


Saludos Álvaro, al inicio de la Semana del rock 2016, me encontré con tu álbum Universo, un trabajo interesante, que explora algunos géneros dentro del metal, dime ¿Qué razones existieron para crear esta obra?
Principalmente la razón fue seguir haciendo música, ya que después de la ruptura de Stigma hubo un tiempo en el que pensé que ahí quedaba todo, es más pasé como unos seis meses sin hacer nada de música.

No sé si en la sierra, y en específico Quito, Universo tuvo su debido reconocimiento, pero tu obra ha llegado a mí después de dos años de publicada, en este sentido ¿Cuánto se ha distribuido y promocionado Universo a nivel nacional? ¿Qué dijeron los medios rockeros y metaleros al respecto?
La verdad el disco no fue promocionado sino dos años después, es decir recién en 2016, donde empecé a tocar y promocionarlo, eso por algunos problemas personales que me surgieron y me impidieron hacer la correcta promoción. Todo lo hice yo mismo con escasos recursos, nuevamente debido a que estaba saliendo de unos problemas personales y el dinero no había.

¿Además de Universo qué otros trabajos has publicado como solista?

Universo es el primer trabajo de solista que he publicado, ya que el trabajo anterior fue con Stigma. Siempre me interesó mucho el poder hacer un disco de solista instrumental y pues nada, tuve la oportunidad y lo pude hacer.



¿Cuán compleja fue la composición instrumental de Universo? ¿Dejaste material fuera del álbum?
La verdad me tomó una semana en componer todo el disco, ya que llevaba seis meses de inactividad, y cuando retomé miles de ideas vinieron a mí, todo fluyó muy rápido y las composiciones las tenía en mi cabeza incluso antes de tocarlas en la guitarra, lo que me demoró bastante fue la grabación.

¿Por qué los nueve temas que conforman Universo son tan distintos entre sí?
Universo representa los estados de ánimo que tenía durante todo ese proceso luego de que Stigma se acabara, entonces cada canción refleja eso, por eso las canciones son tan diferentes.

¿Cuál ha sido la aceptación que ha tenido el público respecto a tu obra?
La aceptación ha sido bastante buena, de guitarristas y no guitarristas, lo cual me llena de ganas de seguir trabajando. Pude verlo en la Semana del Rock y en un concierto al que fui invitado en el C.C. Recreo en Quito.




¿Qué pasó con Stigma? ¿Cuánto repercutió “Cazador de almas”? 
El último concierto de Stigma fue en diciembre de 2013, luego la banda se separó por motivos personales de cada uno, aparte que hubo muchos cambios de integrantes y todo ya estaba como gastado entre nosotros, lo malo fue que todo esto pasó justo en el mejor momento de la banda, comercialmente hablando. Respecto al disco Cazador de almas, fue un disco al que le pusimos todo el empeño posible, tanto en lo lírico como en lo musical, tal vez el sonido de la grabación no es el mejor por varias razones, pero el concepto y la composición nos llenan de mucho orgullo, y pudimos llegar a mucha gente que no estaba familiarizada con esto del metal progresivo, con cambios de tiempo, canciones largas etc.



¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?
Este año empezaré a componer un segundo disco de solista, pero esta vez cantado y con banda, espero a mediados de este año poder empezar a grabarlo.

martes, 8 de noviembre de 2016

Darkness # 28


Resistencia, si se debe clasificar a la revista Darkness de alguna manera, nada mejor que este calificativo, puesto que eso es lo que refleja con este reciente número 28. Una publicación que se resiste a desaparecer y engrosar la lista de los muchos medios impresos que dejaron de circular por distintos factores.

Este número está dedicado al metal ecuatoriano, a las bandas cuyas recientes producciones repercuten tanto en el contexto local como en el internacional. Bandas con trayectoria y también agrupaciones recientes. Bandas de distintos géneros. Una radiografía del metal tricolor en sus más variadas propuestas.


Participan bandas como Total Death (a quien está dedicada la portada), Basca, Hemisphery, Delicado sonido del trueno, Malak, Habamal, Tribus, Decapitados, Colapso, 333, Soul Steel, Madbrain, Profecía (un diálogo ameno), Muerte súbita, Gastrorrexis (entrevista necesaria de leer), Disphexia, Sabra’s cult, Devasted (un guiño al complicado mundo de los organizadores de eventos) y Epidemia (un modelo ideal para un buen ritmo de entrevista). Complementan esta edición el editorial (que tiene más de justificativo de la edición que un planteamiento en sí del medio) el segmento noticias y reseñas.


La revista no ha bajado su nivel de calidad, en cuanto a la presentación y diseño, continúa el mismo estilo ya empoderado desde números anteriores. Además, incluye como anexo un poster en conmemoración por los 25 años de la banda death metal Ente, y también ofrece la posibilidad (para los interesados) en adquirir la revista junto con un cd y dvd donde participan varias de las bandas entrevistadas.

Periodísticamente pudo ser mejor, incursionar no solo en entrevistas, sino en algún análisis en torno a las muchas problemáticas y debates del metal ecuatoriano. Reportajes, crónicas, columnas…existen varias posibilidades para que un medio salga de su zona de confort.


Sin embargo, y este es el mérito de la revista, la continuidad significa que aún hay lectores de medios físicos, que existe mercado para los medios impresos, que la apuesta sigue porque hay quien consume productos comunicacionales. Estar contracorriente es creer en proyectos, y Darkness es un proyecto que va contra una marea de consumidores digitales. Bien por su editor y su apuesta, los lectores tradicionales lo apoyamos.    

jueves, 3 de noviembre de 2016

Somos rock ekuador

Portada del libro.

Somos rock ekuador (2016) de Fredi Landázury, es un libro que recopila fotografías cuyo objetivo es el rock, metal y sus protagonistas: público, bandas y actores relacionados.

A decir de su autor, “Esta selección de fotografías no pretende ser una muestra de arte ni de técnica. Es únicamente una colección de instantes que intentan plasmar y trasmitir algo más grande…”. Y eso puede ser la energía que desbordan muchas de las imágenes: momentos irrepetibles de la historia del rock quiteño.

Porque el libro tiene como espacio geográfico de retrato a los rockeros y metaleros quiteños, así las imágenes dan cuenta de registros suscitados en conciertos capitalinos como el concierto anual de la Villa Flora, la Semana del rock, Quito Fest, entre otros.

Vocalista de Basca.


Pero también es una obra que confirma la presencia de bandas, tanto locales como visitantes, que han participado en estos espacios; del público eufórico y latente en su rol motivador de las agrupaciones; de la variedad de géneros rockeros y metaleros que convergen en una ciudad. Un libro para mirar al rock y metal quiteño desde un lente.

Puede que algunas de las fotografías se tornen repetitivas, que no comuniquen nada relevante, pero esa no es la esencia de este trabajo. Porque su objetivo, y así lo ha entendido este lector-espectador, es dar cuenta de un movimiento, de su palpitar, de su ruido, de su grito esperpéntico que recorre cada retrato.

Si se encuentran el libro, en conciertos o librerías, asuman el reto: identifiquen a las bandas costeñas y serranas, al público, y a los personajes que pululan en cada concierto.
  

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Total Death: “Es una gran terapia crear arte para desahogar emociones”

TOTAL DEATH: Ider Farfán (guitarrista y vocalista) Carlos Moreno (bajista) Luis Fernando Orquera (guitarrista y voces) Danny Molina (baterista).

TotalDeath es una de las bandas más importantes del metal ecuatoriano. Es una de las pioneras en lo que se llamó metal emocional. Se trata de una banda de death doom metal, con más de 20 años de trayectoria y reconocimiento tanto nacional como internacional.
Ha publicado los trabajos Bajo el mismo extraño cielo (demo, 1996) Silencio de soledad (ep, 1996) Lágrimas de ensueño (Metal Psycho, 1999) El rostro que llevamos dentro (Subterra Records, 2001) Desolatte recollections (American Line, 2006) y Somatic (American Line, 2010).
Su más reciente trabajo se titula Inmerso en la sangre (American Line, 2015), una obra que ha servido de excusa para contactar a su baterista, Danny Molina, y dialogar extendidamente sobre este nuevo álbum e interiorizar en su composición y letras.

Que el metal de muerte invada a cada uno de los invocados a este ritual. 

Portada del álbum Inmerso en la sangre.

Saludos Danny, ¿cómo le va a la banda por estos días?
Pues ahí vamos muy bien, con varios proyectos encima, hace poco lanzamos EL MENOR DE LOS MALES, un Split flexi 7” con nuestros hermanos LASEN, y tocamos con el experimento TOTAL DEATH & IBO KUSH, una fusión con el legendario cantante quiteño tocando canciones de sus discos y él cantando canciones nuestras, estuvo muy disruptivo, no apto para gente cerrada.

Inmerso en la sangre es un trabajo con el que, desde mi lectura, han regresado a la emotividad de álbumes como Lágrimas de ensueño y El rostro que llevamos dentro ¿Cuánto les tomó componer, corregir y alistar esta nueva obra?
Muchas gracias por las palabras, y sí tratamos de regresar a las melodías de antes, pero con un sonido totalmente moderno, por eso fuimos a México a grabarlo y enviamos a Suecia el trabajo para ser masterizado, exactamente nos tomó un año desarrollar el álbum, y cerca de seis meses más en hacer arreglos con los nuevos integrantes de la banda (Orquera y Moreno), estamos muy satisfechos con el resultado.





A diferencia de sus dos álbumes anteriores: Desolate recolletions y Somatic, cantados en inglés y más death, no se logró una promoción tan fuerte como ocurre con Inmerso en la sangre ¿a qué se debe esto?
Es cierto, con la salida de Rubén Barros de la banda, que era la persona que se encargaba del booking, relaciones públicas y promoción de la banda, retomamos el control de esta parte, Ider y yo. No hacemos booking, ni relaciones públicas, pero sí nos encargamos de darle una estrategia de comunicación correcta al material y hacer que la gente sepa qué es lo que sucede con la banda y el nuevo material, esto es algo que no pasaba antes, porque ese era un trabajo exclusivo de Barros y nosotros nos dedicábamos exclusivamente a hacer música, Hoy en día le hacemos a todo.

¿Esto, respecto a la promoción, tiene que ver con la publicación de varios formatos de la obra, desde el 7 ep Olvida, hasta el digipack?
Pues queríamos que este disco sea inolvidable, queríamos lanzarlo con un single pero hacerlo de una manera internacional, entonces dijimos hagámoslo con un 7” especial, que presente el álbum y lo hicimos. Es una edición muy bella, de lujo, varios colores, una presentación de primera, se acabó y nos dio el empujón que necesitábamos para presentar el álbum en varias presentaciones.

Lanzamos una versión digipack de seis paneles fabricada en NY/USA, que se acabó en el 2014 mismo, American Line lanzó la versión Cd Jewel, con un booklet de 24 páginas, sleevecase/stickers, lanzamos la versión Picture Disc 12” vinyl con tracks especiales (es la primera vez que una banda nacional lanza un picturedisc), también existe un single en un Split 7” Flexi Vinyl (5 colores) compartido con nuestros hermanos LASEN, que se llama “El menor de los males”, que tiene una canción que no está en otras ediciones y la última versión es un libro con cuentos de varios autores nacionales que han reinterpretado las canciones y han escrito historias, se llama Cicatrices del demonio y se lanzará muy pronto.
Portada del ep Olvida.

¿Cuán necesario es que una banda, tras la publicación de un nuevo álbum, le apueste a la promoción no solo de la música, sino de mercadería (camisetas, parches, cervezas, etc.) vinculada a la obra? ¿Cómo les ha ido a ustedes?
Sabes que nunca hemos pensando en hacer cosas desde un punto marketinero, simplemente queremos hacer algo especial para la gente que nos sigue, no hacemos miles de tirajes de nuestros CDS o merchandising.
Tratamos de hacer cosas especiales, tal es el caso de la cerveza, la lanzamos por los 20 años de la banda, fuimos los primeros en hacerlo en esta región de Latinoamérica y en una presentación de lujo, hicimos apenas un batch de 400 cervezas que se acabaron en pocos meses.
O la merch, camisetas o parches, es material exclusivo lanzado en tirajes de 50 piezas de cada diseño, justamente para seguidores de la banda, no nos interesa generar más fans, que es el verdadero objetivo del marketing.
No nos ha ido bien si pensamos en ventas o en ganar plata, porque siempre hemos perdido dinero, pero la satisfacción de hacer algo inolvidable realmente no tiene precio.

¿Cuál ha sido la respuesta de los medios de comunicación especializados y el público en torno a Inmerso en la sangre?

Internacionalmente el álbum ha sido muy bien recibido, muy buenas críticas, la gente que nos ha dado comentarios increíbles del álbum. Pero te soy honesto siempre que hacemos un álbum pensamos en nosotros, más que en pensar si a la gente le puede impactar.

Afiche promocional de concierto Total Death & Ibo Kush.

¿Por qué volver a publicar con American Line? ¿Qué le ofrece este sello a la banda? ¿Existieron otras propuestas de sellos a nivel internacional? 
Siempre estamos conversando con varias labels en el mundo, sobre trabajar juntos, pero el proyecto de “Inmerso en la sangre” era un trabajo que platicamos con American Line desde su concepción, así que decidimos hacerlo con él, además que esta vez coproducimos este álbum, entonces era conveniente, porque teníamos el control de todo.

¿Por qué titular al álbum Inmerso en la sangre? ¿Qué significado oculta el soterramiento de un elemento vital?
Es como un estado de dolor inmenso, si ya está ahogándote, eso que te da vida, estás perdido…
Personalmente he atravesado por momentos muy difíciles esta última época, y como siempre la banda ha sido un canal de expresión para estos sentimientos, siempre es una gran terapia crear un poco de arte para desahogar tus emociones.

Con Inmerso en la sangre se refuerza la poética, por lo menos así lo entiendo, implícita de la banda. Letras cargadas de dolor e ira, pero debidamente compuestas en un cuerpo purulento. ¿Quién o quiénes fueron los encargados de escribirlas para este álbum?

Yo escribo las letras de los álbumes de la banda desde siempre, no tengo una formación en literatura, ni soy poeta, son líricas donde exteriorizar sentimientos propios, vivencias o experiencias de personas cercanas son la base de inspiración. He leído nuevamente mucho a Baudelaire estos tiempos.

Portada del libro Cicatrices del demonio, de próxima publicación.


El pasado es ese algo, transformado en recuerdos, que duele. ¿Por qué sumarle a este dolor del ayer la sangre como elemento purificador?
Como catalizador de emociones pienso yo, no es que soy la persona más triste del mundo, de hecho, soy muy positivo y divertido, pero esa parte oscura de la vida de las personas se puede trasladar a una melodía de canción o una letra profunda que hable de lo que sientes.

¿A qué respondió el Split con Lasen?
Lasen siempre ha sido y siempre será una banda admirada por nosotros, su trabajo es excelente y compartimos muchas cosas tanto musicalmente como en nuestras vidas personales, fue la mejor decisión hacerlo juntos. Lasen está lanzando un nuevo trabajo y nosotros estábamos en la etapa de promoción de INMERSO, así que fue una gran oportunidad para ambos.



¿En qué otros proyectos se encuentra la banda? ¿Alguna gira nacional en este 2016?
Tenemos varios shows puntuales en Ecuador, por ahí hemos empezado conversaciones con varias personas del mundo sobre la manera de expandir nuestra música a la gente.
Como te comenté CICATRICES DEL DEMONIO, es nuestra prioridad en estos momentos, estamos en etapa de producción del diseño del libro, el CD ya ha sido impreso en USA, la corrección de estilo está en proceso, muy pronto podrán encontrar en librerías esta iniciativa.



Fotos tomadas de su cuenta de facebook.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Quito es gloria perpetua


Por Cristian López Talavera

Unas 150 personas se congregaron detrás de la Maternidad Isidro Ayora, en el Centro de Arte Contemporáneo, antiguo Hospital Eugenio Espejo, en la ciudad de Quito para presenciar uno de los festivales metaleros: El Mitad del Mundo Fest, que en su inicio promocionaba a cuatro bandas, entre ellas tres extranjeras y una ecuatoriana.
Rhapsody, banda que dirige el mítico Luca Turilli, y los alemanes Primal Fear eran el plato fuerte para el domingo 11 de septiembre de 2016. Por otro lado, Valintor, de Colombia y Southen Cross, de Ecuador venían a ser las bandas teloneras de este concierto “exclusivo” para 200 personas.

Un inicio tardío
Los domingos en Quito están acompañados de fútbol, la gente se concentra en el resultado de sus equipos favoritos. Los otros, quizá están en los parques, tal vez, en sus casas acompañados de unas buenas películas, pero no para un grupo de jóvenes que se concentran en el antiguo Hospital Eugenio Espejo para presenciar un concierto de Power Metal.
El concierto estaba previsto para las 15 horas. Un transporte de turismo traía en su interior a dos históricas bandas de power metal europeo: los italianos Rhapsody y los alemanes Primal Fear. La gente metalera se apostó a los alrededores para saludar.
El primero en bajar fue Ralf Scheepers, vocalista de Primal Fear, quien saludó.
- Ralf, welcome to Ecuador.
- Ralf, thanks for come here.
Eran los gritos que venían del público. Luego de unos minutos apareció Luca Turilli, guitarrista y fundador de Rhapsody. Fue el momento emotivo: “Loco, Luca está aquí”, “Grande Luca”, “Lione sin ti no es Rhapsody”. A lo que Luca Turilli alzó sus brazos y saludó a la gente. Así, el concierto parecía venir bien. Eran las 3 de la tarde y Quito era power metal.
Con la emoción de observar la llegada de las bandas al lugar donde se daría el concierto, nos apostamos en la fila.
Los minutos iban pasando, la gente seguía llegando y las puertas permanecían cerradas. Las cervezas y los cigarrillos se hacían presente en el lugar, con esto se mitigaba la desesperación que producía la espera.
Comenzaron a llegar policías, unos 100 policías para unas 200 personas. Apareció el intendente, amenazando a la gente que si estaban con aliento a licor no ingresarían al concierto; eran las 4 de la tarde.
Los metaleros que llegaron con puntualidad estaban indignados, eran las 5 de la tarde, y las puertas permanecían cerradas. La organización estaba en silencio, varias personas allegadas al local corrían con papeles y detrás del intendente. Entre las personas, con su boleto a mano, corría la voz que el concierto no tenía los permisos necesarios.
Las 17h10 minutos, la primera puerta se abrió. Todo hacía premeditar que en pocos minutos, el concierto empezaría. Todo fue vana ilusión.
- Fue nuestra culpa. Ralf Scheepers decía desde los patios del local.
- Mueve coshco, toca rápido.
- Ecuador no está preparado para los conciertos de Power Metal.
- Si fuera Mago de Oz esto habría empezado rápido.
Mientras, los organizadores corrían de lugar en lugar sin decir palabra alguna a los asistentes que se molestaban por el tiempo de espera.
Todo esto transcurría y la gente comenzó a recordar los grandes conciertos que se han dado en Ecuador, y la poca asistencia a estos. También, recordaban anécdotas de las bandas, por ejemplo, de Ralf en Bilbao, cuando gritó “Viva España” y el abucheo general por parte de los metaleros en Bilbao, y Ralf sin saber qué sucedía. Anécdotas sucedían ya eran más de dos horas de retraso.


Minutos más tarde, gente de la organización salió a dar explicaciones: “En 15 minutos ingresamos, los Rhapsody dañaron los equipos y para la no molestia de los presentes, las bandas teloneras no tocarán, sino directamente pasaremos a los grupos europeos”. 6 pm. Ingresamos al local.




La rosa y la cruz. Rhapsody y Luca Turilli en vivo

Ingresamos al local y el escenario estaba de luces y el intro “Nova Genesis” nos decía que Rhapsody en pocos segundos haría su ingreso. De fondo, Alessandro Conti daba inicio a uno de los shows emblemáticos en Ecuador, su Knightrider of Domm, iniciaba con fuerza. Rosenkreuz sonaba en Quito. El disco Prometheus le teníamos en vivo. Canciones como Symphonia Ignis Divinus, el mismo Prometheus eran parte del escenario. Mientras el público batía palmas a cada canción.
El instante en que la gente coreó fue con Land of inmortals, aquella tierra de la inmortalidad en donde la eternidad se mira en un espejo. Llegó el momento para el Ooooooooo… con Unholy WarCry: “In the dark lies a secret” coreado por todos los asistentes. Así, con esa euforia del público y la banda, llegaron temas emblemas como Son of pain.
Gran fuerza de estos italianos. Cabe resaltar, que Rhapsody es la banda que, luego de separarse Luca Turilli formó con nuevos integrantes, Dominique Leurquin, en la guitarra; Patrice Guers, en el bajo; y, Alex Landenburg, en la batería. Hace no mucho tiempo, a Ecuador, en la Casa de la Cultura, se presentó Rhapsody of fyre, la banda que quedó con Fabio Lione, entre las dos bandas se comparten los discos Dawn of Victory, Legendary Tales, entre otras. 





La expectativa que se había creado era en verle en vivo a Luca Turilli, quien dio el alma en el escenario, jamás estuvo en quietud, siempre su guitarra dialogaba con el público que coreaba a viva voz cada una de las canciones de Rhapsody. La tremenda voz de Alessandro deliraba en el público. Los sonidos épicos no podían faltar, creaban un ambiente de guerra y aventura. Tolkien y su “señor de los anillos” se hacían presente.

Pero no podían faltar los “Game of trhones” con el solo de batería. Espacio para que la banda tome un respiro.
Los puntos catárticos de este show fueron Dawn of Victory y Esmerald Sword (canción con la que finalizó el show).
El pabellón tres del antiguo Hospital Eugenio Espejo a las 6:40 estallaba con el grito de “Gloria, /gloria perpetua/
In this dawn of victory”. 50 minutos duró el show de esta banda italiana.

El infierno sobre ruedas: Primal Fear destruyó melenas en Quito

El tour rulebreaker, de los alemanes Primal Fear se hacía presente, a las 19h10 minutos. Un intro, de unos 15 segundos daba inicio al show, Final Embrace y los Primal Fear aparecían en escenario. Ralf Scheepers, en la voz; Matt Sinner, en la guitarra, Alex Beyrodt, en la otra guitarra; Tom Naumann, en el bajo, y Francesco Jovino, en la batería; Primal Fear era parte de la escena metalera en Ecuador.
Canciones como In metal we trust hicieron que la gente delirara. La canción rulebreaker sonaba en el escenario y Ralf Scheepers emergía de los infiernos para desordenar lo “supuestamente” calmo. Los alemanes que rompen las reglas hacían que la gente estalle en coro “He's a rulebreaker/ Hell on wheels/ And it's not my last goodbye/ Rulebreaker/ Hell on wheels/ And there's no one left to hide/ He's a rulebreaker/Born a rebel and born to die alone”.
Con los puños en alto, Ralf se emocionaba, y la gente gritaba “Primal Fear/ Primal Fear”, ante esto, los alemanes atacaban con Angel in Black, para esto, el virtuosismo de Alex Beyrodt generaba catarsis. Sign of Fear, When death comes Knocking sonaban y la voz de Scheepers emitía los típicos gritos heavys. Un eco permanecía en el local. 





Luego de un juego de Ralf con los asistentes, empezó el destroce de melenas “Are you awake/ are you alive/ Are you ready for a fight/ gonna raise some hell tonight”. Angels of Mercy sonaba en el escenario del Antiguo Hospital Espejo. Seguido de la clásica The end is near.
El show de los alemanes duró aproximadamente una hora. Pero no podía faltar Metal is forever con la cual la gente vibró hasta el extremo. Unas 200 personas corearon el himno de Primal Fear.
Las 8:10 minutos, dio fin a uno de los grandes shows que se han dado en este 2016.
Rhapsody y Primal Fear dejaron el alma en el escenario. La gente se fue satisfecha, más allá de la pésima organización, shows como estos dan categoría a la escena metalera de Ecuador.



Fotos y videos tomados de internet.