El
espacio urbano de constante conflictividad, de reiterativo abuso de autoridad,
de una cotidianidad caótica y cada vez agresiva en sus distintas
manifestaciones, es el escenario propicio para que exista el álbum Difícil Creer (Brutalidad Total, 2015)
de Scar Heavy. Banda guayaquileña que ha comprimido su entorno violento,
salvaje e inagotable, en la “inspiración” de sus temas.
Un
trabajo acelerado en sus composiciones, cargado de riff pegajosos, de un doble
bombo imparable, de un bajo furioso que retumba como telón de fondo y una voz
que da cuenta de la desenfadada visión de un mundo, que resulta un mundo
similar desde otros espacios.
Metal
real, escrito desde la violencia común, desenmascarando una problemática social
del día a día, donde la “autoridad” abusa de un poder no correspondido,
renegando de los asesinos a sueldos incontenibles por la seguridad del país,
sacudiendo a todas aquellas víctimas pasivas a reclamar sus derechos.
Difícil Creer
se vuelve una radiografía mínima de una ciudad, y sin embargo sus diez
canciones hablan tanto de ese Ecuador de injusticias, de presente perturbador,
de un futuro utópico donde la paz resulta un anhelo urgente.
La
subjetividad con la que ha trabajado líricamente Total Death no ha sido una
labor aislada. Existe una conexión en su obra, porque a toda ella la atraviesa
un desencanto poético, donde lo lúgubre de las emociones se apodera de cada
acción de su personaje que exclama.
Una
voz única, la de la banda en sí, moviéndose en un territorio donde la
emotividad supura muerte y desesperación. Una rutina que consume y envuelve,
que acorrala y marca. Su música es una niebla para cubrir los rastros de la felicidad
macabra.
Eso
y mucho más se halla en Inmerso en la
sangre (American Line, 2015) un álbum desesperante desde la mirada
fatalista, desde el caos interno de sus personajes que pululan satisfechos de
sus cicatrices.
Ocho
temas para que el oyente se choque con historias cargadas de ausencia, de
recuerdos, de un anhelo al silencio. Ha logrado, la banda, con este trabajo, la
mixtura ideal donde agresividad y agonía confluyen en un mismo cauce.
Un
tributo a la oscuridad. Una terapia de confrontación despiadada ante uno mismo.
El metal y la poesía han sido dos
géneros, el primero musical y el segundo lírico, que en apariencia han estado
desconectados, sin embargo la poesía dentro del metal y viceversa han estado
conectados más de lo que el oyente creería.
Bandas con integrantes poetas, o
poetas pertenecientes a la cultura metalera, lograron fusionar y propiciar el
aparecimiento de bandas cuyo objetivo ha sido el fomentar la literatura, en
específico la poesía, a través de sus canciones.
Pero todas estas bandas, que no
son muchas dentro del panorama ecuatoriano, no se han abanderado de esta
fusión. Ninguna otra tomó como emblema la mezcla entre metal y poesía, salvo
los quiteños Decapitados.
Una banda que a través de sus
fundadores: Juan Carlos Hurtado y Mayarí Granda, han llevado su propuesta a
terrenos extra metaleros: ahondando en el imaginario metalero con temas
adaptados de poemas de autores nacionales, siendo referente (con su nombre) de
una generación marcada por la muerte.
Una banda que ha conseguido
mantener una estética, que además de publicar discos –sus álbumes- decidió
fundar un sello editorial homónimo y publicar y difundir los trabajos de uno de
sus integrantes.
Por su paso en Portoviejo, a
propósito del concierto Manabí Undreground en el mes de octubre de 2015, logramos
dialogar extendidamente con Juan Carlos Hurtado, voz gutural y guitarrista de
la banda.
El metal y la poesía tienen a
Decapitados como representante en Ecuador, este diálogo (que es la versión
corta un texto extenso) da certeza de ello.
Afiche promocional de su reciente álbum.
Juan Carlos ¿Cómo ve el mundo
metalero local Decapitados?
Estamos
celebrando veintidós años de trayectoria, de metal y poesía con Decapitados. Iniciamos
en 1933, ha sido una carrera dura, pero llena también de alegrías, llena de
fuerzas. Ha sido nuestro pilar en nuestras vidas, sentimos el metal y lo
llevamos dentro y fuera cada minuto. Eso, creo yo, que se ha logrado reflejar y
la gente lo ha sabido acoger de manera muy transparente y amiga.
Iniciamos
la gira Sin Altar y hemos podido
evidenciar todo el cariño y la admiración de la gente, y obviamente el respeto.
Nosotros devolvemos lo mismo, estamos conscientes y seguros de que aquí no hay
estrellas de rock simplemente difusores, seres que estamos trasmitiendo
nuestras sensaciones, experiencias, objetivos, y la gente los sabe acoger y se
identifica con ello. Entonces creo que la relación Decapitados – público cada
vez se estrecha más.
¿Y en qué momento se plantearon
lograr ese nexo entre metal y poesía?
Creo
que fue en el momento en que se unieron las vidas de Juan Carlos Hurtado y Mayarí
Granda. Formé parte de Procesión, luego Mayarí Granda también, pero ella tiene
el antecedente de haber editado su obra, Palabras
con el eje roto, antes de ingresar a la banda, y también viene de una
familia de dos grandes escritores ecuatorianos, y diría latinoamericanos, como
son Euler Granda y Violeta Luna, entonces ese peso, en cuanto a la poesía,
influenció mucho a la lírica de la banda.
Nosotros
desde un inicio, en Procesión, hacíamos ya recitales de metal extremo y
hacíamos intermedios poéticos, que era visto de forma muy rara, de hecho no
solo los intermedios poéticos, sino que una mujer forme parte de una agrupación
de metal, que pues estaba representada nada más que por hombres. Entonces yo
creo que en ese momento se dio esa fusión del metal y la poesía, y la gente
también se siente identificada porque no solo ve el equilibrio entre música y lírica,
sino que ve un equilibrio entre hombre y mujer.
¿Si pesa el tema de la poesía en
su obra?
Es
definitivo, en varias entrevistas hemos expresado el hecho de que en el proceso
compositivo de la banda se experimenta un proceso inverso, en muchas
agrupaciones y amigos músicos hemos comentado que primero se hace la música y
luego se va escribiendo la letra, muy por el contrario en Decapitados: nosotros
siempre hemos partido de la musicalidad que tiene cada texto, cada poema,
entonces eso nos ha brindado una posibilidad diferente de expresión dentro del
metal y además ha sido una decisión muy fuerte, pues al ser una banda de los
años 90, cuando todos pensaban y creían que había que escribir y cantar en
inglés para poder internacionalizarse, el hecho de mantenernos en el idioma
castellano y obviamente intentar elevar la lírica a un nivel poético, nos trajo
en un principio una serie de reproches, pero el tiempo nos ha mostrado lo
contrario.
Juan Carlos Hurtado.
Y en esa adaptación de escribir o
tener una letra y agregarle la música, ¿qué tan complejo se les hizo adaptar el
poema Alegría de Violeta Luna?
Una
maravilla de poema déjame decirte. Yo estaba leyendo uno de los poemarios de Violeta
Luna y me encuentro con el poema Alegría,
y para mí fue una iluminación. Cómo se podía expresar un sentimiento tan
profundo con imágenes tan volátiles, tan vaporosas. Escogimos ese poema, y fue
muy duro, porque el intentar ponerle música fue un atrevimiento en realidad.
Simbólicamente demuestran que son
anticlerical, las portadas de los álbumes son directas y demarcan la ideología
de la banda, pero ¿cómo logran incorporar letras que no son muy directas en
este campo y que tienen más bien un nexo poético? ¿cómo se relacionan en cada
nuevo trabajo?
En
ese sentido Decapitados muestra una dualidad. Había leído en alguna expresión,
creo que tuya, que la lírica de Decapitados se basa en el odio. Sin embargo Decapitados
tiene una serie de sentimientos, y el odio es uno de ellos. Pero hay mucho amor
en lo que hacemos, mucha pasión, bronca también. Estamos siendo humanos y
transparentes, y la gente puede ver eso, no hay pose ni falsedad.
¿Y cómo se definen del todo
musicalmente?
Una
banda de metal y poesía, pero en el estricto censo somos una banda de death
doom metal. Creo que hay que romper esas barreras que nos pone el
mercantilismo, porque en el metal hay mercantilismo, hay grandes editoriales y
disqueras, hay grandes bandas que representan un imperio económico. Entonces
bandas underground nosotros.
Mayarí Granda Luna.
Se han dado cuenta de que ustedes
prácticamente son los pioneros en esa fusión de metal y poesía, y a partir de
lo que han logrado con su obra han salido otras bandas. He realizado un
levantamiento de bandas que están conectados con autores que escriben sus
letras, con músicos que son escritores…
Te
voy a hablar de una experiencia personal: he leído una serie de revistas de
amigos, y Decapitados nunca le han
nombrado como una banda que sea iniciadora de algo. Lo acepto con mucha
tranquilidad, aunque no es mi objetivo influenciar a nadie, pero me sorprende
lo que me dices...
¿Y que traen ahora con Sin Altar, cuál es la propuesta de este álbum?
Sin altar es una declaración firme y consciente del
rechazo a todo lo que nos impone la sociedad y la iglesia católica desde niños.
Hay un enunciado en el álbum que dice: “Sin dios ni paraíso rechazo mi alma en
cristo”, es una afirmación fuerte porque a nosotros nos bautizan y nos
confirman y nos quieren comer al cuento de una serie de cosas, y una afirmación
ya madura, después de haber recorrido tanto tiempo en el metal nos parece que
es eso: una afirmación de lo que somos y pensamos, sin tapujos, sin maquillar
lo que queremos decir. La poesía no está maquillando nada, conmueve, sino no es
poesía; el metal también es directo, gusta o no gusta. Entonces Sin altar es eso: una declaración formal
de quiénes somos, qué estamos haciendo y con lo que mucha gente se identifica.
(La
entrevista completa se publicará en Marfuz # 26, que circulará en el mes de febrero)
Narrar
desde la experiencia siempre dará peso a una historia, esto ocurre en Cuatro décadas de historia. Concha Acústica
(CCE, 2014) del periodista Pablo Rodríguez. Un libro en el que lo vivencial,
investigativo y la necesidad de empoderar un nombre y espacio de representación
nacional dentro de la cultura rockera quiteña, son los componentes de este
trabajo.
Persistencia,
entrega y triunfo son tres de los elementos que más reflejan la historia que
atraviesa el libro. Allí los rockeros están más allá del prejuicio, y lo hacen
porque su lucha es apostándole a visibilizar su arte, a presentar a las bandas
y género que su gusto ha erigido.
Cuarenta
años donde el sacrificio por sostenerse en un ideal, no solo que beneficia a la
creación de uno de los conciertos rockeros representativos de Ecuador, sino que
muestra esa cara oculta para el público: el rostro de los organizadores, de los
perdedores que buscan ganar. De quienes lograron una entrega total para
sostener un sueño, uno que desde su búsqueda ideológica logró su objetivo.
El
contexto social, político y económico en el que se inicia y construye este
concierto anual, da la pauta para entender lo difícil que fue mantener una
actividad fundacional. Luchar y persistir, quizás los méritos más sobresalientes
de quienes se aferraron a la continuidad de este hecho rockero.
Un
libro, clave para comprender el nacimiento y continuidad de uno de los
conciertos de mayor trayectoria en Ecuador.
Deberíamos estar frente a una botella de caña
manabita, aquel trago que tanto caracteriza a los metaleros manabas cuando
están dentro y fuera de su provincia. Pero no lo estamos, nos separan varios
kilómetros, sin embargo la tecnología nos ha acercado para cumplir una deuda:
una entrevista pactada y postergada constantemente durante dos años.
Jairo está en la ciudad que lo acogió (Quito)
y yo en la ciudad en donde rodó en su adolescencia (Manta) siendo parte del
público metalero en formación. Décadas ya de aquello, sin embargo rememora con
entusiasmo esa parte de su historia.
Hoy, luego de haber sido parte de varias
bandas capitalinas, está al frente de 333, una banda que en sus años de
actividades se ha ganado su propio espacio. Su álbum debut Semana del pecado, los puso en el mapa metalero a nivel nacional.
Ahora reafirman su trabajo con Ritual,
una obra más depurada, madura y fiel a su ira musical.
Para finales de mes estarán tocando en
Portoviejo, y aprovechamos este momento coyuntural para hacer un breve repaso
por su primer trabajo y su segunda obra, que se encuentran promocionando.
Portada de su segundo álbum Ritual.
Jairo, 333 se ha ganado un nombre dentro del contexto
metalero ecuatoriano ¿cómo lograron este arribo y cuáles han sido los
contratiempos más recordados?
En realidad el camino no es tan fácil como
dice roba puerco (risas) o AC DC o como decimos nosotros de buenas intenciones
está labrado el camino al infierno, te topas con todo tipo de personas y
aprendes muchas cosas tanto buenas y malas y lo importante es aprender de todo
y ahí es cuando te proyectas hacer la cosas mejor posibles para sentirte satisfecho
de tu trabajo y los contratiempos más recordados son no cometer los errores del
primer disco.
¿Cómo ha sido tu adaptación al medio serrano siendo tú un
costeño manabita? y ¿En qué otros proyectos musicales has participado previo o
simultáneamente a 333?
En realidad acá en la sierra tuve la suerte
de conocer músicos que pensaban igual que yo y en las que formé parte de ellas
como Narcosis, Perversor, Crossfire, Satán Proyect y me hicieron sentir que no
hay regionalismo y que todos apuntamos para sacar el rock ecuatoriano adelante.
Siendo un manabita ¿qué ha evitado que 333 hasta la fecha
no haya descargado su música en tu provincia de origen?
Mi bro, cuando yo tocaba hace unos 17 años
atrás siempre fue difícil expresar el rock en su mayor expresión, porque en la
Costa no hay muchos medios que apoyen a este género, espero que ahora las cosas
cambien ya que he visto la nueva generación que ha hecho que el rock manaba crezca
y poder regresar pronto para presentarles el nuevo sonido que ha hecho 333.
Semana de pecado los puso en la mira de los medios
especializados a nivel nacional ¿cómo se recibió este trabajo y qué críticas
generó?
Semana de pecado fue nuestro primer disco el cual nos hizo
dar la vuelta al país y fue escuchado en su momento en Uruguay, México, Costa
Rica, Argentina y las críticas fue en el estándar del sonido que no fue muy
profesional.
Jairo, junto a algunas de sus guitarras.
Semana de pecado: un trabajo anti convencional, que rechazó
la estética metalera de forma, mas no de fondo ¿qué lograron tras esta obra? y
¿cuál fue la aceptación del público?
El éxito de Semana de pecado más bien fue que nunca nos parecimos a las bandas
tradicionales de la época, como ahora es presentar algo nuevo, salir de los
típicos riff de los ochentas o noventas que siempre son tocados por bandas y
más bien es arriesgarse hacer algo nuevo. La aceptación de la gente siempre fue
muy buena, tanto así que cada que repetimos ciudades nos piden ese tema.
Ritual es su segundo álbum ¿Cuánto tomó la
composición, grabación y publicación de este trabajo?
Un año, esto empezó en 2013 y salió en 2014.
¿Qué rol cumple Orion Records con relación al álbum?
Nos ayudó en el diseño de la portada.
¿Cómo ha ido la parte de la distribución del álbum? ¿A
cuántos espacios geográficos nacionales e internacionales se ha llegado?
La distribución se sacó en una versión
limitada, por lo que vamos a sacar una edición en cd y un dvd, mostrando a la
banda paso a paso en el estudio.
Muchas bandas, sobre todo de la Sierra, mantienen -y
sostienen- la idea que las bandas deben ser políticas (en el sentido de su
visión social) pero no así politiqueras ni partidistas ¿cuál es la percepción
de este tema en 333?
Nosotros hablamos de lo que pasa en nuestro
alrededor, en el Semana de pescado
hablamos de las cosas que están mal hechas en la religión y la política
corrupta, y si te das cuenta en el Ritual
rescatamos nuestros orígenes como ecuatorianos, hablamos de la problemática
social.
Afiche promocional donde participa 333.
¿Cuáles han sido las ciudades en donde han presentado Ritual? ¿Qué otros espacios faltan aún
invadir con su música?
El disco ritual ha sido tocado en Guayaquil y
Quito, pero cuando se haga el lanzamiento oficial queremos visitar todos los
rincones del país.
Una banda se la analiza en su conjunto: música-letra, sin
embargo pesa sobre el letrista la responsabilidad de comprimir la voz colectiva
mediante su mirada individual, en torno a esto ¿Quién es el responsable lírico
de Ritual?
El disco Ritual
es un trabajo en conjunto, tanto así que los tres músicos estuvimos conectados
a la misma frecuencia de principio a fin.
Finalmente ¿qué objetivos espera concretar 333 en lo que
resta del 2015?
Pegarnos una vuelta a Manabí, chongear, tomar
y rockear, como en los viejos tiempos dijo roba puerco (risas).
Extinger, es una
banda quiteña, que en poco tiempo ha logrado concretar objetivos claves: salida
de un álbum, y participación constantemente en conciertos a nivel nacional.
Una banda que,
desde su puesta en escena, arremete con un thrash desquiciante. Contactamos y
dialogamos con su vocalista, Dave Fernerd, para conocer más
de ellos y de sus planes inmediatos.
Para
ser una banda con escasos años de actividad, han logrado un proceso acelerado
donde figuran como una de las nuevas bandas representantes del thrash nacional
¿a qué se ha debido esto?
No nos
catalogamos como representantes ni nada por el estilo, simplemente hacemos lo
que nos gusta y lo que sentimos, todo lo alcanzado ha sido producto de mucho
esfuerzo, sacrifico, autogestión y nada de payasadas como venderse a la sucia
política. Desde el inicio teníamos claro lo que queríamos hacer y el sacrificio
que conllevaría esto, en vez de tocar covers y por tres cervezas, mejor nos
dedicamos a ensayar y componer, hacemos Thrash Metal porque nos gusta y no por
impresionar a nadie o por moda y hablamos de lo que sentimos, lo que ves al
salir a las calles. No hacemos esto para impresionar a nadie.
¿Cuál
es su apreciación respecto al movimiento thrash metal ecuatoriano?
El Thrash Metal
está resurgiendo con mucha fuerza, cada vez hay más bandas y eso es bueno, son gente
que se esfuerza cada vez más y que está cansada de lo mismo y quiere realizar
un cambio con hechos mas no con palabras, mostrando así que no es necesario
tener 20 años en escena tocando lo mismo para salir, sino exigirse cada vez más
para crear música de calidad.
Dave Fernerd.
¿Cómo
los han tratado en cada escenario en que han descargado su música?
No tengo
palabras para describir toda la energía desplegada, cada ciudad tiene lo suyo,
nadie es mejor que nadie. Jamás nos imaginamos que nuestra música llegara tan
lejos y traspasara fronteras, ya que desde la salida del Ep “Imminent Violence”
nos embarcamos en una gira nacional que llevó alrededor de 30 fechas, en
diversas ciudades de Ecuador y 4 en Colombia. Nunca nos imaginamos que el
público perdiera el control con cada tonada, es un momento en el cual puedes
mostrarte tal y como eres, y ser tú mismo sin poses ni tapujos, un lugar y un
momento donde todos somos iguales y estamos unidos por la misma pasión: el metal,
y no hay cabida para las falsas idolatrías y la estúpida relación entre fans e
ídolos… fuck off rock stars!
Mercy Klilling es su ópera prima ¿cómo le ha ido a este
álbum hasta la fecha?, ¿cuál ha sido la respuesta de los metaleros?
Una respuesta
sorpresivamente favorable, hemos recibido muchas críticas positivas de los
medios especializados a nivel mundial, ocupando así el segundo lugar de los 40
mejores lanzamientos de 2014, según la revista Thrash Detector, lo que fue una
verdadera sorpresa. Mercy Killing nos
llevó a un par de fechas por Colombia, donde tuvimos la oportunidad de telonear
a bandas como Barón Rojo y Masacre, lo que fue un verdadero honor al mostrar el
verdadero poder el metal ecuatoriano.
El álbum fue
distribuido por EE.UU., México, Reino Unido, Colombia y Canadá, por nuestra
disquera Viuda Negra Music (Canadá) y en el Ecuador lo estamos distribuyendo
nosotros mismos y la reacción de los metalheads ha sido increíble, porque hemos
realizado muchos envíos a muchas ciudades del Ecuador y notamos una acogida
brutal, ya que al salir un poco más costoso por el envío, la gente nos mostró
su apoyo incondicional cosa por la cual les estaremos eternamente agradecidos.
Su
álbum denota una energía abrumadora, en este contexto ¿cómo viven un concierto
los integrantes de Extinger?
Primero consta
de mucha preparación y entregar toda la potencia y lo mejor de nosotros en cada
azote, es un despliegue bestial de energía, todos sentimos estallar la
adrenalina en nuestras venas, no existen idolatrías solo hermandad entre todos
los asistentes y las bandas hermanas, existe cooperación antes que competición,
son minutos de velocidad insana donde no hay tregua para nadie y la demencia se
apodera de ti, y tal vez la única diferencia entre el público y nosotros, es
que nosotros tenemos los instrumentos.
Actualmente
ha salido la bajista Namath y ha regresado el miembro original Ray ¿ha afectado
esto el trabajo de la banda?
Para nada,
seguimos constantes y con la misma energía que nos caracteriza, lamentablemente
Namath abandonó la banda por crisis emocionales en su vida personal y la
apoyamos, porque más que banda somos un grupo de amigos y no nos hemos detenido,
a tal punto que nos encontramos grabando nuestra tercera placa discográfica.
¿Cuál
es el proceso compositivo de Extinger? Y
¿Qué objetivos esperan concretar en el 2015?
Generalmente no
existe proceso o plan de composición, venimos con ideas o surgen ese momento,
las letras vienen al caminar por las calles, al leer, hasta al dormir. Simplemente
en el ensayo unimos los que tenemos, y listo.
Con respecto a
los objetivos de este año es sacar el ep, que actualmente estamos grabando, y
empezar con la producción de nuestro segundo disco, para el cual ya contamos
con dos temas nuevos. También concretar los conciertos que tenemos en Perú y
Chile, en agosto y diciembre, respectivamente, y las fechas nacionales que se
presenten a lo largo de este año. Somos una banda que se mantiene en constante
actividad, ya que ensayamos todas las semanas.
Portada del álbum debut.
En
una actualidad globalizada por el internet ¿cómo le va a la banda en este
terreno?, ¿cuánto tiempo le dedican a la promoción? Y ¿qué logros han
alcanzado?
Es cierto que el
internet es una gran y útil herramienta, pero creo no existe mejor promoción
que lo que vives en un concierto y generalmente la gente que asiste a nuestros
eventos se lleva una buena impresión y transmite eso a sus camaradas, y estos
últimos cuando asisten a los eventos se llevan una gran sorpresa, por eso creo
no somos una banda de internet, menos de redes sociales, que se ha convertido
en un cáncer hoy en día, preferimos lo verdadero antes que ser parte de ese falso
movimiento que vive de las descargas, mp3 y del internet ¡fuck!.
Conseguimos un
contrato discográfico con mucho sacrificio y autogestión, las disqueras no
escuchan enlaces de youtube, a ellos les interesa el material físico y la
predisposición que tenga. Al inicio pagamos de nuestro bolsillo el envío del
material hacia las disqueras, pero valió la pena y creo en nuestro medio nos
falta mucho por aprender todavía.
El
mensaje a todos sus seguidores.
Agradecimiento a
Marfuz, por la entrevista, y a todos los que nos siguen y se encuentran leyendo
esto y nos apoyan, un fuerte abrazo, nuestro eterno agradecimiento y esperando
verlos en los conciertos para una descarga de energía, velocidad insana y
sentir la pasión por la agresividad musical. Las bandas esperamos su apoyo ya
que solo así podemos seguir adelante, no vivimos de la música, pero con ese
apoyo se contribuye a que se hagan más eventos, permitiendo que la movida no
muera y acabar con los que lucran con el metal. En los conciertos pequeños está
la verdadera movida, donde se nota una lucha y sacrificio permanente por los
que hacemos música, porque nos mantiene vivos, así que asiste, apoya y disfruta.
Ritual (Orion Records, 2014)
de los ecuatorianos 333, empodera el trabajo que han venido realizando, y que
ya dejaron de antecedente con Semana de pecado, álbum debut. Una obra para entender
a esta banda en todo el apogeo de su madurez. Canciones poderosas desde la
mirada constructiva y argumentativa en su decir.
Thrash metal con riffs
hardcoreros, precisos para no dejar de cabecear, ideales para sostenerse en un
discurso que aboga por una justicia que cada vez parece más fantasiosa. Que
ataca y recrimina los males sociales, de un sistema judicial, político,
económico decadente.
“Asesino de niños de muertos”
es un tema contundente. Odiante, repugnante de aquella sociedad roída por el
mal a otros. Pero también aparecen en este trabajo temas destacados como Usa tu
fuerza, Un poder más, Abriendo caminos, Raíces, Tu Dios no existe, Ritual, La
Marca del odio y Ángel perverso.
Este Ritual, es precisamente un ritual en torno a
distintas, comunes y repetitivas tragedias, con las cuales el thrash metal se
ha alimentado desde varias décadas. La realidad al servicio del arte, un arte
que reprocha desde la música cada acción caótica.