martes, 8 de mayo de 2012

Nosferatu dark: fuerza, poder y melancolía


 
Arropado en su traje negro, acompañado de un aura de poeta decadente, veo a Dannyel, vocalista de Nosferatu Dark, banda capitalina, que se acerca para intercambiar palabras. Ha dejado atrás la ciudad que bulle, la metrópolis de rugido atemorizante y cuerpos arremolinados en sus pequeñas tramas cotidianas, para acceder a una entrevista. Así que sin perder más tiempo empiezo con las interrogantes…

¿Cómo se encuentra la banda en estos momentos, tanto en formación como en composición?
Por el momento nos encontramos ensayando, componiendo nuevos temas, después de un largo descanso y de haber grabado cinco temas. Permanecemos los mismos integrantes, tras la pérdida de nuestro guitarrista, hace unos años.

Cada vez que los han invitado a un concierto ¿han tenido los organizadores problemas en clasificarlos en un género? ¿creen pertenecer a alguno en específico?
Nosferatu Dark realiza en sí música oscura y extrema. Nos encasillamos ideológicamente y musicalmente dentro de lo oscuro (doom black metal). Tratamos siempre de tocar en conciertos que vayan dentro del mismo género musical.

¿Qué los ha detenido a sacar material que agrupe sus temas?
Tenemos nuestros temas grabados y hemos compartido con la gente que ha estado siempre con la banda. Sacamos copias limitadas en manera de cd demo. Queremos unificar más temas en un solo cd y realizar una producción más profesional y con más copias para poder compartir con toda la gente que ha solicitado nuestros temas.

¿De dónde fluye la vena poética en la banda?
Nosferatu dark es la inspiración poética de su vocalista influenciado en sus vivencias a lo largo de sus experiencias dentro de la oscuridad, misantropía, lógica y verdad.

¿Quién es el encargado de darle vida a las letras?
Yo soy el que está encargado de escribir las poesías y letras de la banda.

¿Qué clase de literatura regocija a los miembros dela banda?
Literatura más realista de lógica. En sí cada integrante tiene su lado filosófico encerrándonos en la literatura de ciencia, y hasta de ficción, como la literatura zombie.






¿Cuán importante es la puesta en escena para Nosferatu dark?
Nosferatu dark más que una estética en concierto presenta una buena escena musical con temas de fuerza poder y melancolía. Creemos que nuestro género es más que una puesta en escena, es llevar y mantener una ideología como cultura.

¿Cómo ha llegado la banda a más público, mediante el espacio virtual o las presentaciones?
Nosferatu dark tiene 10 años realizando música. La verdad nunca nos hemos promocionado por espacios virtuales. Ahora existe la facilidad y comodidad de lo virtual. Creemos que es un buen manejo para las bandas. Espacio virtual que antes no se podía realizar. Nosferatu dark se ha dado a conocer por su trayectoria en presentaciones.

¿Qué proyectos concretarán este 2012?
Los proyectos siempre seguirán para la banda. Esperamos poder sacar más temas para producirlas en un solo material que lo denominaremos "Poemas muertos".

Tu mensaje final
Agradecemos a toda la gente que a lo largo de la trayectoria de Nosferatu dark nos han apoyado y han aportado en cada concierto.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sounthern Cross: “Sin Retorno es un disco conceptual”


 
Dentro de las bandas Power Metal Melódico que ha visto surgir el país, Southern Cross, joven banda quiteña formada en el 2003, empieza a hacerse de un nombre, con contundencia y un excelente trabajo como carta de presentación: Sin Retorno, su primer álbum lanzado a finales de 2011.
Ha sido esta obra la que ha visibilizado el trabajo intenso y envolvente de la banda. Denotando un profesionalismo y dedicación al metal, a su emotividad más subjetiva y a la vez aprisionadora.
Ya en el 2006, con su demo “Solo un ángel tiene alas”, crearon expectativa, ahora su álbum Sin Retorno y el video homónimo, han calado en muchos de los metaleros ávidos de propuestas que los asemejen en sus interioridades.
La banda actualmente la conforman Darwin Guamba (Voz) Wilmer Raura (Guitarra Líder) Alberto Oleas (Batería) Paúl Pazmiño (Teclados) Danilo Oñate (Guitarra Rítmica) y Mario Pazmiño (Bajo). Y ha sido con este último integrante con quien hemos mantenido un breve pero enriquecedor diálogo, que nos adelanta por menores de hacia dónde están trazados los objetivos de la banda. 


 Portada de Sin Retorno



¿Qué oportunidades han aparecido tras la salida de Sin Retorno?
Algunas muy importantes, como la oportunidad de abrir el concierto de Ángeles del Infierno y Kraken, en Quito el 24 de marzo, que fue una experiencia increíble, el poder salir a través del canal de televisión Ecuavisa (a nivel nacional e internacional) que realizó un reportaje de la banda, igual hemos tenido la oportunidad de poder enviar nuestro material para la venta en Japón bajo la solicitud de una tienda de discos en Osaka, y esperamos que las oportunidades sigan brindándose.

¿Cuánto tiempo les tomó la composición, arreglos, edición, masterización y salida del álbum?
Los temas incluidos en el disco comprenden temas compuestos a lo largo de la trayectoria de la banda, así que no podría decirte cuanto nos tomó solamente la composición total del disco. La grabación, edición, masterización y la producción del disco nos tomó un poco más de un año.


 Firmando discos tras una de las presentaciones oficiales del álbum Sin Retorno


¿Cuánto ayudó a la promoción de Sin Retorno el video de nombre homólogo?
Bastante, nos ayudó y nos ayuda como carta de presentación de la profesionalización de la banda, nos ha abierto varias puertas y ha tenido muy buena aceptación en la red.

¿Cuáles son los planes para este 2012?
Este año esperamos poder presentar el disco en vivo en la mayor cantidad de ciudades del país dando a conocer nuestra música y posicionando a nivel nacional el nombre de Southern Cross, también esperamos poder participar en los festivales más importantes de Rock del Ecuador, estamos preparando además un formato acústico de nuestra música y otros proyectos interesantes que los anunciaremos a su tiempo.


La entrevista completa en el número 21 de Marfuz zine, finales de mayo.

viernes, 4 de mayo de 2012

Decadentes bares metaleros


 
Esa noche, fría, húmeda y desconocida para dos sujetos provenientes de una ciudad sin bares metaleros, se volvía ávida, desesperada en su consumo, como si el día de mañana no hubiera un despertar y solo importara estar frente a un vaso con cerveza, agotando sus recursos.

“Pleno, men” me dice Joselo, mientras nos acomodamos dentro de uno de los bares de la zona Forch, en el corazón etílico de Quito. Son las ocho de la noche, hemos abandonado el hostal y los gemidos eufóricos de nuestros vecinos. Queremos ser parte de aquella manada anónima y sombría que noche a noche se refugia en sitios como este: oscuros, con olor a cerveza regada sobre las mesas, goteando en el piso y lista para que un incauto resbale sobre ella, con botellas cayendo sobre quienes perdieron una batalla interna. Eso queremos, eso venimos a buscar.

Estamos en un pequeño edificio donde funcionan tres bares en cada piso, nos hemos quedado en el primero. Allí los metaleros y metaleras son como los imaginamos: entes de cabelleras largas, danzando al ritmo de un heavy que proclama libertad y rebeldía, danzando junto al líquido espumoso que parece inagotable junto a ellos. Sus tatuajes, su vestimenta fúnebre, el aura de que aquí, en el bullicio de voces cantoras y vasos con líquido que desaparecen al instante, todo es normal nos regocija.





El asistente del asistente del barman ha recogido al cuarto ebrio de la noche que ha caído sobre su propio vómito, ha roto dos botellas y luce un trozo de ellas en su mano izquierda. Nada que nos altere, sin embargo algo ha empezado a dislocarse en el bar. La maldad parece esfumarse entre las pequeñas mesas, en cada uno de los arcanos habitantes.

Existe un complot, el metal empieza a diluirse, los metaleros y las metaleras reniegan de su estilo. Supongo que estamos ebrios y caídos en el piso mugriento del bar, teniendo una de las peores pesadillas con la que podría encontrarse un metalero.

La tipa de cabellera larga que hace media hora gritaba Manowar, es una apasionada que abraza a su novio, que le da una serenata improvisada. Enanitos Verdes está de fondo, y en ese fondo su verdadero yo asoma sin vergüenza. Él, el tipo de múltiples tatuajes, el del mosh interminable, olvidó lo que era, y ha correspondido a la serenata con otro “himno” para esta ocasión. Maná es su bandera, Maná le pone las palabras que antes no había encontrado.

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Cuando nos trazamos ir tras los bares rockeros y metaleros del país, de esa capital adsorbente y demente, no nos mentimos. Hemos salido de esa trampa y hemos subido a otro de los bares del mismo edificio. El rito se repite: primero las cervezas, el aglomeramiento, el creer que las cabelleras, la vestimenta, aquella aptitud natural lo eran todo. Caímos. No ha pasado mi media hora y el pop rock ataca como plaga, lo peor es que salvo a nosotros, a nadie más parece importarle lo que ocurra.

- ¿Y si vomitase sobre la barra, sobre el cpu donde anidan aquellos infiltrados? me dice Joselo, más colorado de lo que es, con la irritación a cuesta, como una segunda piel a punto de abandonarlo y abalanzarse contra todo y todos.  

Pero nuestro objetivo no son los problemas.

Así que acabamos la última ronda, nos despegamos de los pequeños asientos y nos alejamos, bajamos las escaleras pensando en la decadencia de los bares metaleros, de lo errado que están muchos de sus visitantes, de lo contradictorio del ambiente, de todo lo peor que nos representa esta farsa.    

lunes, 30 de abril de 2012

No hay quien nos pare: “Hay que darle un valor a lo que se publica”


 
Dentro de las propuestas comunicacionales de reciente visibilización en Ecuador, Nohay quien nos pare resulta una alternativa a la que se debe poner atención, sea por su estilo, por sus secciones y por la percepción que posee su editor, respecto al movimiento rock metalero de su país.
Y es que este blog de nombre particular, es otra de las escasas opciones que se presentan a las bandas ecuatorianas y de otros lares, interesadas en dar a conocer su trabajo.
Luis Fernando Fonseca, editor y responsable de la dirección de este blog, dialogó en torno al oficio del periodista rock metalero. El resultado: información clave para todos aquellos profesionales de la comunicación que buscan especializarse en la difusión y tratamiento del rock y metal.      

No hay quien nos pare es un blog que desde el 2010 viene desarrollando periodismo metalero ecuatoriano ¿debido a qué necesidades nace este medio de comunicación?
Ante todo responde a la intención de narrar las vivencias de esta cultura desde su interior y a expresar las inquietudes propias de sus autores como metaleros.
El hecho de que el metal no pase por los medios masivos de comunicación ha determinado que la información relacionada circule a través de otros canales (soportes) que podrían denominarse alternativos. En este punto surge la imperiosa necesidad de darle un tratamiento desde el periodismo especializado a todo lo que tiene que ver con el rock. No basta con publicar y difundir información de lo que se produce en esta cultura, hay que darle un contexto y un tratamiento profundo a sus prácticas, estética y apropiaciones.

Ser periodista metalero no es cuestión de proponérselo es también capacitación y constante trabajo ¿cuál es tu formación periodística y cuál crees es el aporte de tu blog?
Egresé de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central (FACSO-Q) en 2011. He trabajado en investigación de la comunicación (CIESPAL) y creo que este oficio es una labor que no puede limitarse al estudio y puesta en marcha de una carrera como tampoco a un horario establecido. Exige un compromiso más profundo en el que el ser autodidacta es casi una condición; de ahí mi interés por todo lo que tiene que ver con las teorías de la comunicación, las tendencias narrativas y los productos comunicacionales.
Mi propuesta va encaminada a desarrollar el periodismo narrativo que va ganando espacios en América Latina. El tener mayor presencia en Internet, magazines o fanzines que en otros medios no debe ir en detrimento de la calidad de los contenidos que allí se publican. Al contrario, habría que considerar que el no responder a una gran empresa de comunicación -a sus propietarios, auspiciantes, intereses particulares- posibilita la abolición de la censura previa y amplía los enfoques a usar tanto como los temas a tratar dentro de esta labor.
A la responsabilidad social, inherente a la producción de mensajes, hay que agregarle el sentido de pertenencia y la sensibilidad necesaria para su inserción en el movimiento rockero. Ese es el objetivo de No Hay Quien Nos Pare, vincularse como propuesta a nuestra cultura con el valor agregado de registrar, difundir y relatar los hitos que deja la creación de músicos, productores y demás involucrados.

Tu medio tiene el soporte digital como gran aliado ¿qué tan necesario es acceder y ejercer un periodismo digital metalero en nuestros días?
En relación a la escasa y limitada presencia en radio, televisión y prensa escrita es trascendental el pasar por la multimedia. Se goza de mayores recursos porque es un soporte que integra varios tipos de texto: escrito, sonoro, visual y audiovisual. No hay que olvidar que de esta forma -y aunque el uso de internet está restringido a un grupo minoritario- el alcance se expande tanto que las productoras y agrupaciones tienen sus propios espacios.
La diferencia entre un medio independiente en la red y uno que pertenezca a un sello discográfico o a una banda es que el primero tendrá como objetivo elaborar mensajes que lleguen de mejor manera a los cibernautas y, sumado a que esta actividad no se limita a la circulación de información, puede generar reflexión y diálogo: “no-lugares” que nos ayuden a enriquecer a esta cultura más allá de lo urbano-local.




“(…) me gustaría que quienes hacemos periodismo real sobre Rock Pesado nos integremos, así se podría pensar en producir para todos los medios imaginables y hasta crear una especie de agencia para suplir ese vacío parcial de difusión e interacción que aqueja a nuestra cultura.”





Luis Fernando junto a Gustavo Zabala, bajista de Tren Loco.



Muchos fanzines, zines y magazines (y esto más allá de las etiquetas que posean) han caído en el error de simplemente informar y no de formar ¿qué opinas al respecto?
Me parece cuestionable esto de formar, ya que para ello hay que asumir que los receptores son pasivos y necesitan que les digan qué hacer, cómo pensar. Esta costumbre se acerca a ese viejo principio de “dar voz a quienes no tienen voz” cuando todos la tienen, la diferencia es que unos gozan del privilegio de difundirla en medios masivos que llegan a grandes audiencias y otros no. Más que informar hay que darle un valor a lo que se publica para que no sea desechable, para que sea parte de la cultura y se vea que hay un esfuerzo detrás. Otro de los clichés que hay que dejar de lado es el de la imparcialidad que, siendo humanos, es imposible de respetar, más si te planteas cubrir-retratar una cultura con la que te encuentras plenamente identificado.

El estar detrás de un medio de comunicación, sobre todo cuando se mantiene en la línea subterránea, no da ganancias ¿cómo sostienes tu blog y qué propósitos más allá de lo económico encuentras en él?
En la actualidad me desempeño como profesor de un Instituto en la capital, ese salario me ha permitido obtener determinado tipo de información además de acceder a internet y a algunos eventos; esto no quiere decir que sea una actividad que se restringe a mis ratos libres sino que atraviesa toda mi vida, propósito que te hace olvidar lo económico. Al ser una actividad que está fuera de una estructura o empresa te da plena libertad creativa y puedes desarrollar otro tipo de proyectos. Queda la satisfacción de hacer algo por convicción profesional y amor a la cultura, a la música en particular, eso tiene un gran valor simbólico pero no tiene precio.
No hay que descartar que este ejercicio periodístico sea rentable a futuro, es algo que se logrará a través del trabajo constante, pero para eso hace falta integrar un grupo de comunicadores y explorar otros medios en los que exista una retribución directa, en cada entrega. Hay que aceptar que si por un lado el internet está desplazando a lo escrito, por otro en lo virtual no hay quien asegure la subsistencia de un medio, y cualquier intento de restringir la información en la red a quienes pagan por ella pasa por la censura.

¿Cuáles son las características más idóneas, desde tu perspectiva, que debe poseer un periodista metalero?
Ser coherente con sus principios: lealtad al Metal Pesado, respeto por sus congéneres, pasión inquebrantable por la música que ama y defiende... Estoy convencido de lo que dijo Ryszard Kapuściński: antes de ser periodista hay que ser buena persona y sí, creo que se debe tener una formación en este campo o, por lo menos, tender a profesionalizarse. Es un ejercicio de responsabilidad, de consideración a quienes leerán, verán y escucharán tus mensajes.

¿Crees que las revistas metaleras ecuatorianas han explotado todo el potencial musical del país?
No lo han logrado porque aquellas que pudieron hacerlo -no pasan de dos- ya no existen y su alcance (tiraje, difusión, calidad) fue limitado. El estar junto a las bandas y con la gente sirve poco si la calidad de lo que se produce en la revista es nula: distorsiona lo que los músicos quieren manifestar (su arte) y carece de continuidad por falta de lectores.

Muchas revistas metaleras a nivel mundial no explotan el 100% la originalidad desde los géneros periodísticos y siguen un mismo esquema ¿cómo aprecias este punto?
Estoy de acuerdo con tu percepción. En su mayoría, se limitan a difundir mensajes publicitarios de sellos grandes y bandas populares sin intervención creativa. Tampoco aprecio el que solo enfoquen escándalos o acontecimientos que no aportan al crecimiento de la cultura, por eso no me gusta el sensacionalismo en el que se ha sumergido, por ejemplo, la Heavy Rock, quienes han formado un círculo en que no se alternan otros géneros que no sean la entrevista o reseñas de discos y conciertos.
Cabe destacar la labor narrativa de referentes como Rolling Stone -en sus ediciones española, mexicana y argentina- o el valor documental y hasta bibliográfico que tiene la Rock Estatal, también de España. En América Latina aparecen con frecuencia artículos que reúnen varios géneros periodísticos, más allá de la normativa que establece el reportaje, como los de la revista argentina Jedbangers. Es difícil encontrar estos contenidos en magazines de menor tirada y calidad pero sobresalen algunas iniciativas, con mucha historia, como la -también gaucha- Metalica Zine.

¿Qué tan importante es la socialización de periodistas con productores, bandas y organizadores de conciertos?
Es determinante puesto que si se pierde ese contacto simplemente no hay un acceso total a los eventos, que son los lugares en donde se eterniza esta cultura. El problema es que muchos no se interesan en difundir más de lo necesario para convocar asistentes que les den réditos económicos a sus empresas, organizaciones o asociaciones. No toman en cuenta que al tratar de temas culturales deberían garantizar el acceso y ser transparentes, más si usan recursos del Estado.
Pero este tipo de acuerdos (medios-gestores) no es imprescindible. Varias veces hay que acceder a la información o a las fuentes e implicados de manera casi clandestina, o simplemente hay cosas más interesantes que relatar en la calle y en otros lugares que no están limitados a los espacios que dejan los productores.
En cuanto a las bandas, hay una voluntad expresa de los músicos de dar la apertura a los medios especializados. Son pocas o van desapareciendo aquellas agrupaciones que fingen y exigen exclusividad, algo groseramente raro en nuestro medio.

Uno de los grandes problemas para decenas de medios de comunicación metaleros es la falta de continuidad ¿cada cuánto se postea en No hay quien nos pare?
No hay una periodicidad definida. Quizá sea una equivocación no establecerla, por aquello de que fideliza a la audiencia y el medio adquiere regularidad, pero he preferido que todo lo que se publique sea pertinente antes que cumplir con plazos que pueden ir en contra de la calidad en su elaboración.

Finalmente muchos periodistas metaleros han demostrado desde sus fanzines y zines que se puede cumplir múltiples funciones y lograr un buen trabajo, por ello ¿cuán necesario es un equipo de colaboradores en la funcionalidad, en este caso, de un blog?
El estar situados en lo underground no quiere decir que haya que esquivar la calidad y sumirse en lo precario. Basta observar lo que han hecho muchas productoras independientes con una buena organización y capacitación continua. Son requisitos que se hicieron visibles desde los ochenta, como toda esta movida; los ejemplos van desde Metal Blade hasta la Nuclear Blast, desde la legendaria Kerrang! inglesa a la Metal Hammer alemana que hoy tiene una edición para hispanohablantes. Es el camino al que hay que apuntar.
La falta de continuidad es un síntoma de la escasez de este tipo de colaboradores, se debe a que estamos dispersos, y el resultado es una producción desarticulada, fragmentada e incompleta. Ese es el problema esencial a resolver ya que el oficio periodístico desaparece cuando se le atribuye su deterioro a “la falta de tiempo”. Por eso me gustaría que quienes hacemos periodismo real sobre Rock Pesado nos integremos, así se podría pensar en producir para todos los medios imaginables y hasta crear una especie de agencia para suplir ese vacío parcial de difusión e interacción que aqueja a nuestra cultura. Pero para eso será primordial despojarnos del pobre reconocimiento que se ha obtenido y empezar de cero, con una propuesta y concepto que aglutinen sino a todos, a la mayoría de periodistas y escritores metaleros.

miércoles, 18 de abril de 2012

El disfraz metalero de mi pareja



Es una farsa, el que tu pareja no siendo metalera simule serlo. Pero es una farsa que persiste en nuestro medio. Ver a metaleros, a los que ha existido constancia de serlo (por trayectoria, vinculación y permanencia) junto a sus novias o esposas transformadas en lo que no son, es un chiste.

Mujeres (sin desvalorar el género, solo la pose) sin ningún conocimiento de lo que dicen representar, contradictorias en ideología, posando para “encajar” en una tribu que no les pide tal conversión, salvo si buscan de ella.

A esto le veo un grave problema, no solo de ellas al prestarse a esta mentira exteriorizada, si no a quienes las inducen a mentirse y mentirle a los demás: sus novios o esposos, los causantes de que en cada concierto, en bares y en los espacios rock metaleros vayan apareciendo estas infiltradas. Ellos que ante el temor del qué dirán convierten a una simple muchacha entregada a la bachata o baladas agónicas, en eso que erradamente han tildado de “metaleras”.

Nada justifica sus camisetas “malditas”, sus pircing, sus tatuajes, porque toda conversión toma su tiempo; el fin no es la forma si no el fondo. Poco ayuda el saber que estas convertidas fugaces incrementan a un movimiento que contrariamente no urge de cantidad sino de calidad de miembros.

Bien por aquellas mujeres que no siendo metaleras prefieren ser tal y como son, bien por aquellas que no han necesitado un vano disfraz porque desde hace años viven involucradas al rock y metal.