sábado, 12 de abril de 2014

Ripio / Marcado por la locura




Ripio en Marcado por la locura (2014) ha logrado un trabajo interesante para el heavy metal argentino y en español. Letras que reflexionan desde la condición intimista de la locura, pero no una literal, sino una capaz de ir alcanzando distintos estados anímicos, porque esa es la locura, la soledad.
Diez temas incluyen este álbum. Entre las cuales canciones como 24 años, ¿En dónde buscare?, A tiempo, La jugada más difícil, son claves en este trabajo.
¿Qué es lo mejor de Ripio? La ausencia de poses, aquí el oyente no encontrará composiciones complejas, lo que existe es metal, uno que da cuenta desde su parte lírica de una fuerza capaz de envolver, y si el metal desde sus letras puede retumbar en la mente y desprender ideas ha logrado objetivos en su existencia.
Eso es Ripio, un alegato para exponer cicatrices de un pasado convertido, oportunamente, en música.

viernes, 11 de abril de 2014

Gastrorrexis /The taste of putrefaction





El brutal death metal ecuatoriano ha tenido excelente representantes, bandas que han sabido canalizar técnica, furia y arte en trabajos que denotan composiciones al detalle, donde lo extremo rige cada uno de sus instantes. En esta línea aparece The taste of putrefaction (Coyote records, 2013) de los ibarreños Gastrorrexis.
Una obra exclusiva para adictos a la intensidad, todo porque en este álbum predominan momentos aborrecibles, desde el cuerpo lírico, y melodías electrificantes, desde el cuerpo musical, lo que es un signo, dentro del metal, de verdadero culto.   
Nueve temas que demostrarán al oyente porqué se debe seguir la pista a esta banda, porque cada uno de sus temas es una experiencia con el horror más cotidiano y la maldad más abrumadora.
Este trabajo se complementa con la inclusión de tres videos.

jueves, 10 de abril de 2014

Moshpit




Cómo tener una banda y no morir en el intento ha sido la interrogante de todos aquellos músicos que han buscado con afán crear y mantener una agrupación. Tarea difícil de conseguir si no se cuenta con objetivos trazados que los guíen y sepan con certeza hacia dónde llegar.
Alexis Cuzme (Manta, 1980), periodista rockero, le hizo esta pregunta reiteradas veces, por algunos años, a varias de las bandas que iban apareciendo en su ciudad, y las respuestas siempre denotaron que sus integrantes estaban perdidos, que sus propósitos no los llevarían a ningún lado. Este fue el detonante para que escribiera Moshpit: cómo tener una banda de metal y no morir en el intento (Marfuz ediciones, 2013) una obra que apunta a la solución de los problemas más frecuentes de muchas bandas jóvenes.
Así este libro le apuesta a la importancia del trabajo de la comunicación de las bandas, no solo recurriendo a canales de promoción tradicionales, sino accediendo y explotando todas las herramientas gratuitas que desde la internet se puede aprovechar. Una labor que no puede ser realizada a la ligera y que demanda un conocimiento, precisamente, en el área de la comunicación.    
Eso es Moshpit: una guía para todos los músicos que pretenden visibilizar su trabajo, de hacer de su arte un producto masivo que pueda salir de la esfera subterránea en la que se encuentra. Por ello temas como la importancia de un promotor, la generación de un banco de datos, el registro constante de todo lo que genere la banda (fotos, videos, ensayos), la creación de una página web, espacios y alimentación en las redes sociales, se vuelven claves en la función del libro.





Pero este no es el único espectro que se abarca, puesto que también se aborda un capítulo clave en el posicionamiento de las bandas: cómo desenvolverse en escenario, qué decir y no decir, como prohibirse de discursos partidistas, como no prestarse al juego de intereses ajenos, y sobre todo cómo aprovechar, dentro del aspecto lírico, la riqueza de la mitología local sin pretender emular a bandas extranjeras.   
Consejos obvios pero ignorados por muchos músicos, como aquellos de reconocer que ante la falta de talento es mejor no proseguir en el sueño de una banda, el que el talento jamás será reemplazado por la moda, o que la presencia de integrantes femeninos no debe depender de la estética sino de los aportes musicales que se tenga. Consejos básicos que no han permitido la adecuada difusión y despegue de muchas bandas.
Y sí, en este libro no van a encontrar a un músico hablando desde su experiencia, aquí solo está la voz de un periodista, uno que ha estado desde el público, en bastidores, que ha compartido con varias bandas después de desconectarse, que ha estado vinculado al proceso de crecimiento de muchos proyectos rockeros y metaleros, que ha viajado, reporteado y nutrido de todas aquellas experiencias. Y que también ha sido testigo de la irresponsabilidad e inmadurez de muchos músicos, con proyectos que no llegaron lejos y que tal vez ahora nadie recuerda.
La cercanía del autor con actores rockeros y metaleros, le ha permitido hacer de Moshpit todo un testimonio de vida, uno que no se queda en el simple anecdotario, sino que analiza los momentos menos gloriosos de las bandas, expone las falencias y se atreve a plantear soluciones posibles, lo que hará la gran diferencia entre una banda responsable en su trabajo y una condenada al fracaso. 
(Texto publicado originariamente en la revista Rocinante # 63, enero 2014)

miércoles, 12 de marzo de 2014

El amo de las putas / Aplastando moralidad, sodomizando pudor





Imposible de soportar, latente en una naturaleza reprochable, insano, aborrecible desde cada uno de sus diez temas, así se presenta Aplastando moralidad, sodomizando pudor (La médula espinal, 2013) de los guayaquileños El amo de las putas. Una banda que demuestra que el brutal death metal puede convertirse en una obra de arte fuera de lo común. 

Este álbum, desde su concepto lírico, ataca a toda una sociedad hipócrita, donde prevalecen las bases éticas de una sociedad, por eso se aplasta la moralidad de todos ellos, por eso se los va sometiendo de la única forma que ha encontrado esta banda: desde lo sexual, porque desde allí radica la ofensa al pudor y la honra.

Una obra que no debe pasar desapercibida para todo aquel metalero que aprecie en lo extremo aquellas melodías contrarias a la apacibilidad. ¿Quién dijo que el metal es solo paz?