jueves, 10 de abril de 2014

Moshpit




Cómo tener una banda y no morir en el intento ha sido la interrogante de todos aquellos músicos que han buscado con afán crear y mantener una agrupación. Tarea difícil de conseguir si no se cuenta con objetivos trazados que los guíen y sepan con certeza hacia dónde llegar.
Alexis Cuzme (Manta, 1980), periodista rockero, le hizo esta pregunta reiteradas veces, por algunos años, a varias de las bandas que iban apareciendo en su ciudad, y las respuestas siempre denotaron que sus integrantes estaban perdidos, que sus propósitos no los llevarían a ningún lado. Este fue el detonante para que escribiera Moshpit: cómo tener una banda de metal y no morir en el intento (Marfuz ediciones, 2013) una obra que apunta a la solución de los problemas más frecuentes de muchas bandas jóvenes.
Así este libro le apuesta a la importancia del trabajo de la comunicación de las bandas, no solo recurriendo a canales de promoción tradicionales, sino accediendo y explotando todas las herramientas gratuitas que desde la internet se puede aprovechar. Una labor que no puede ser realizada a la ligera y que demanda un conocimiento, precisamente, en el área de la comunicación.    
Eso es Moshpit: una guía para todos los músicos que pretenden visibilizar su trabajo, de hacer de su arte un producto masivo que pueda salir de la esfera subterránea en la que se encuentra. Por ello temas como la importancia de un promotor, la generación de un banco de datos, el registro constante de todo lo que genere la banda (fotos, videos, ensayos), la creación de una página web, espacios y alimentación en las redes sociales, se vuelven claves en la función del libro.





Pero este no es el único espectro que se abarca, puesto que también se aborda un capítulo clave en el posicionamiento de las bandas: cómo desenvolverse en escenario, qué decir y no decir, como prohibirse de discursos partidistas, como no prestarse al juego de intereses ajenos, y sobre todo cómo aprovechar, dentro del aspecto lírico, la riqueza de la mitología local sin pretender emular a bandas extranjeras.   
Consejos obvios pero ignorados por muchos músicos, como aquellos de reconocer que ante la falta de talento es mejor no proseguir en el sueño de una banda, el que el talento jamás será reemplazado por la moda, o que la presencia de integrantes femeninos no debe depender de la estética sino de los aportes musicales que se tenga. Consejos básicos que no han permitido la adecuada difusión y despegue de muchas bandas.
Y sí, en este libro no van a encontrar a un músico hablando desde su experiencia, aquí solo está la voz de un periodista, uno que ha estado desde el público, en bastidores, que ha compartido con varias bandas después de desconectarse, que ha estado vinculado al proceso de crecimiento de muchos proyectos rockeros y metaleros, que ha viajado, reporteado y nutrido de todas aquellas experiencias. Y que también ha sido testigo de la irresponsabilidad e inmadurez de muchos músicos, con proyectos que no llegaron lejos y que tal vez ahora nadie recuerda.
La cercanía del autor con actores rockeros y metaleros, le ha permitido hacer de Moshpit todo un testimonio de vida, uno que no se queda en el simple anecdotario, sino que analiza los momentos menos gloriosos de las bandas, expone las falencias y se atreve a plantear soluciones posibles, lo que hará la gran diferencia entre una banda responsable en su trabajo y una condenada al fracaso. 
(Texto publicado originariamente en la revista Rocinante # 63, enero 2014)

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