martes, 6 de septiembre de 2011

Esa vergüenza llamada “Lobo”


A veces la irresponsabilidad de unos atañe a todo un colectivo (por más individualista que aduzca mantenerse). A veces esta irresponsabilidad inmadura y desfachatada es una vergüenza dentro de un movimiento que intenta erigirse orgulloso y subterráneo.

Anoche, mientras pasaba los canales en busca de algo interesante en la televisión, me encontré con un acto vergonzoso, irritante y sobre todo lamentable. Eso me recordó El Gran Hermano (esa novelería internacional recalentada en nuestro país) que nos descubrió a un personaje “metalero” (así con las comillas sarcásticas): el Lobo, el integrante “misterioso” y que hizo lo necesario para diferenciarse de la pasividad del resto.

Desde entonces supe que este individuo no pararía de escudarse en un movimiento que lo detesta (y quien no lo crea así es porque no ha sentido la ridiculez a través de él). Creí que se había arrepentido de su pasado, pero no, anoche (en aquel programa llamado Escuela de famosos) confirmó estar orgullo, ser la imagen de lo inaceptable.



¿Qué metalero que se respete cantaría algo de Metallica y con el rostro medio maquillado en un show antimetalero? ¿Qué metalero que se respete osaría a identificarse como tal en un programa concurso que explota la sensiblería y novelería a gran escala solo para atraer teleaudiencia? Estoy seguro que un metalero que se respete JAMÁS lo haría.

Entonces este individuo que dice ser un metalero ecuatoriano no es más que alguien que busca la simple banalidad del momento dentro de la televisión ecuatoriana, aquella de programas fatuos y simplones.

Hay comportamientos dentro del medio rock metalero ecuatoriano que deben decirse a tiempo y pararlos. Ya no más vergüenza por las acciones de unos que recaen y afectan a un colectivo que intenta asumir con orgullo su imagen y accionar sin caer en el espectáculo fofo que lo rodea.

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